Literatura y Educación I. Historia de una maestra, Josefina Aldecoa

Miriam Martín

  Como os contábamos en el post anterior, estrenamos colaboración con el Club de lectura de la UNED. En esta primera ocasión hemos decidido hablar de la educación en la literatura, para lo que hemos seleccionado cuatro lecturas que abordan el tema desde distintas perspectivas. Estáis invitados a pensarlas con nosotros tanto en este blog como en el Club. Estad atentos, porque habrá premios para los mejores comentarios.

  “Educar para la convivencia. Educar para adquirir conciencia de la justicia. Educar en la igualdad para que no se pierda un solo talento por falta de oportunidades…”. Ese es el sueño que nos muestra Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa. Con un lenguaje sencillo, claro y directo y una prosa fácil de seguir, se nos narra en primera persona la vida como maestra de Gabriela López Pardo, desde la década de 1920 hasta el estallido de la Guerra Civil Española en 1936.

La historia, que se desarrolla en forma autobiográfica, alumbra la figura de una mujer independiente, firme y llena de objetivos, que siente pasión por su trabajo, por la enseñanza. Pues la educación es la base que nos forma para el futuro. Pero su lucha contra la ignorancia no resultará fácil; su trabajo la llevará desde pequeños pueblos en la península hasta Guinea, y en todos esos lugares donde irá produciéndose su crecimiento personal hallará las trabas del aislamiento, de la incomunicación y las dificultades añadidas de ser una mujer sola en un mundo de hombres.

“Mi sueño no progresa. Mi sueño es un sueño maldito. Siempre estoy empezando el sueño…”. Porque la profesión de maestro, la educación, sufre una falta de consideración generalizada. Y Gabriela lucha para conseguir el reconocimiento a su profesión, el cambio que repercuta directamente en los niños, e incluso en los adultos, para sacarlos de la ignorancia y hacer de ellos personas formadas y con capacidad crítica.

   Los acontecimientos políticos producidos a lo largo de este fragmento de la vida de Gabriela harán oscilar su sueño. Su familia, afincada en un pueblo de Asturias dividido entre mineros y agricultores, se verá implicada directamente en las turbulencias que atravesarán la Segunda República. Las circunstancias personales y sociales nos enseñarán la pobreza, la austeridad, unos esquemas tradicionales de los que es difícil escapar y la incertidumbre de la repercusión en la propia vida de los sucesos políticos. Pero también, que tenemos que esforzarnos por alcanzar las metas propuestas y que la educación es fundamental, porque nos permite elegir y dirigir nuestra vida.

   La autora consigue transmitirnos estos ideales a través de fragmentos del día a día, de los hechos cotidianos, tejiendo en ellos las ideas de fondo de la obra. Es precisamente ese encuentro con lo cotidiano y con las emociones que nos despierta lo que nos sacude y nos conmueve de la obra de Aldecoa.

  Vale la pena leer Historia de una maestra sólo por recordar lo valiosa que es la cultura. Y también por recordarlo sumergiéndonos en unas sensaciones con las que todos podemos sentirnos identificados. Pero además porque muchos de sus contenidos siguen de plena actualidad, pues todavía queda mucho para alcanzar un pleno reconocimiento de la educación.

Josefina Aldecoa. Historia de una maestra. Madrid: Alfaguara, 2011.

5 respuestas a “Literatura y Educación I. Historia de una maestra, Josefina Aldecoa

  1. es una novela preciosa, breve, muy fácil de leer, pero con una carga emocional muy grande. Nos hace entender cómo se vivía en el periodo de la república y la guerra civil, y las dificultades del ejercicio del magisterio en esos años. Disfruté mucho leyendo la novela, la recomiendo sin duda

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  2. Es una novela maravillosa, que muestra la vocación en la enseñanza, en un momento como esté en el que tanto el maestro como las ganas de enseñar estan tan desvalorados. Excelente elección. Gracias.

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  3. COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
    EN LA CONDUCCION DIARIA

    Cada señalización luminosa es un acto de conciencia.

    Ejemplo:

    Ceder el paso a un peatón.

    Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

    Poner un intermitente.

    Cada vez que cedes el paso a un peatón

    o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.

    Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.

    Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.

    Atentamente:
    Joaquin Gorreta 55 años

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