Las películas en las que ya vivimos lo que ahora vivimos

El cine tiene la virtud de saber antes que nosotros lo que va a pasar. Para cada conflicto social o emocional hay una película que ha tratado el asunto previamente. Y la pandemia que protagoniza nuestras vidas en estos días no podía ser menos. Por ello os proponemos una serie de películas que se acercan al asunto desde distintos ángulos.

Hijos de los hombres (2006), del mexicano Alfonso Cuarón,basada en una novela de P.D. James. La película nos sitúa en un mundo en el que las mujeres han perdido la capacidad de procrear y el ser humano está condenado a la desaparición. Este film nos regala unos planos secuencia maravillosamente rodados, que resultan a cada cual más espectacular y brillante que el anterior, de una ciudad que es un campo de batalla. Cuarón crea una obra arrolladora tanto por su fuerza visual como por su potente discurso. Es capaz de plantear dilemas morales y filosóficos ante los ojos y los oídos del respetable, muy poco acostumbrado a estrenos tan complejos como éste.

El limpiador, de Adrián Saba, fue Mención Especial de Nuevos Realizadores en el Festival de San Sebastián de 2012. Un limpiador forense se hace responsable de un niño que queda huérfano trás una epidemia fulminante en Lima. En el lugar menos esperado, se desarrollará una peculiar historia de tolerancia y comprensión.

El séptimo sello (1957), de Bergman, nos lleva a la Suecia de mediados del Siglo XIV, momento en que la peste negra asola Europa. Tras diez años de inútiles combates en las Cruzadas, el caballero sueco Antonius Blovk y su leal escudero regresan de Tierra Santa. Blovk es un hombre atormentado y lleno de dudas. En el camino se encuentra con la Muerte que lo reclama. Entonces él le propone jugar una partida de ajedrez, con la esperanza de obtener de Ella respuestas a las grandes cuestiones de la vida: la muerte y la existencia de Dios.

Contagio, una película dirigida por Steven Soderbergh que se estrenó en 2011 y que, a pesar de contar con un impresionante reparto encabezado por Matt Damon, Kate Winsley, Jude Law, o Gwyneth Paltrow, entre otros, y haber pasado por el Festival de Venecia, nunca había recibido tanta atención como en estos días. La cinta narra una epidemia que asola todos los países del mundo y que tiene su origen en Hong Kong, por lo que las similitudes con el actual coronavirus son bastante evidentes.

Muerte en Venecia, la maravillosa película que Visconti estrenó en 1971 a partir de la novela de Thomas Mann.  Un escritor alemán en un hotel veneciano en el que terminaría enamorándose perdidamente de un joven chico de catorce años, sentimiento que le irá consumiendo mientras la decadencia también alcanza a la ciudad en forma de epidemia.. La ciudad imposible construida sobre el agua, un adolescente de una belleza cautivadora y el esplendor de la aristocracia, junto con la banda sonora de Mahler como colofón final de la perfección estética de las imágenes de Visconti hacen de este clásico un imprescindible para pasar este confinamiento.

Pánico en las calles (1950), de Elia Kazan. Una noche, en los barrios bajos de Nueva Orleáns, el rufián Blackie y sus amigos matan a un inmigrante que les había ganado jugando al póker. A la mañana siguiente, el doctor Clint Reed del Servicio de Salud Pública confirma que el muerto tenía la peste neumónica. Para evitar una epidemia que tendría efectos catastróficos, Clint y el capitán de policía Tom Warren tratan de encontrar y aislar a los asesinos.

Y para finalizar nuestras recomendaciones para este encierro COVID´19, una serie española: La pestede Alberto Rodríguez. Dos temporadas de esta saga en la que, en medio de un brote de peste, varios miembros destacados de la sociedad sevillana aparecen asesinados. Mateo, condenado por la Inquisición, debe resolver esta serie de crímenes diabólicos para lograr el perdón del Santo Oficio y así salvar su vida. Una serie rodada en un ambiente oscuro en el que los que menos escrúpulos tienen aprovechan para seguir haciendo dinero, mientras la población sevillana padece la epidemia y vive con desenfreno el que puede ser su último día entre los vivos.