Libros bajo el sol: literatura española contemporánea

La literatura española tiene una salud de hierro. Generación tras generación, la calidad de los textos se mantiene y sus historias continúan atrapando al lector. Los amantes de la literatura esperan impacientes las nuevas publicaciones de sus autores preferidos. En las últimas décadas, nuevos novelistas se han ido incorporando al panorama literario de nuestro país. Muchos de ellos nacieron al final de los años 60 o principios de los 70 del siglo pasado, pero también encontramos autores jóvenes, pertenecientes a la denominada Generación X, que han sorprendido con sus novelas y se han ganado un hueco entre los lectores. En la biblioteca hemos seleccionado alguno de estos autores y sus obras como propuestas de lectura para este verano.

Kiko Herrero (Madrid, 1962). Trabajó como programador de conciertos en la sala madrileña Rock Ola. En 1985 abandona Madrid y se va a vivir a Paris, donde dirige la galería de arte Éof. Herrero cuenta que empezó a escribir libros por casualidad. En 2014, el editor Paul Otchakovsky-Laurens le propuso un contrato editorial después de leer algunas historias sobre su juventud en el Madrid posfranquista. Así nace su primera novela, Sauve qui peut Madrid, que se tradujo en España como Arde Madrid (Sexto Piso, 2015). Es la crónica de una generación anhelante de libertad, que había vivido los últimos estertores del franquismo y el comienzo de la democracia. Un periodo que transcurre entre colegios opresivos, serenos y señoras en bata, manifestaciones, conciertos, drogas y fiestas punkis. Arde Madrid es una novela llena de humor negro, pero también de candidez. Su segunda novela, Clínico (Editorial Dosmanos, 2020), se basa en una experiencia que vivió hace unos años cuando un error de un diagnóstico médico le puso a las puertas de la muerte. Durante esos días comenzó a recordar acontecimientos de su pasado.

Juan Mayorga (Madrid, 1965). Dramaturgo y guionista. Su obra ha traspasado nuestras fronteras y es representada en los principales teatros europeos. Ha colaborado con compañías como Animalario y ha trabajado para el Centro Dramático Nacional y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Actualmente dirige la Cátedra de Artes Escénicas de la Universidad Carlos III de Madrid. Entre los premios que ha recibido se encuentran el Premio Nacional de Teatro en 2007 y el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2013. En 2018 fue elegido miembro de la Real Academia Española con el sillón ”M”. Mayorga considera el teatro como el arte de la reunión y la imaginación. Sus obras pretenden ser una reflexión sobre “cómo utilizamos las palabras y cómo las palabras nos utilizan a nosotros”. Tiene más de treinta obras de teatro publicadas. La primera obra que escribió fue Siete hombres buenos, a la que siguieron otras como Más ceniza (1993), El traductor de Blumemberg (1993), Cartas de amor a Stalin (1997), El gordo y el flaco (2001), Animales nocturnos (2003), Hamelin (2005), Fedra (2007), La paz perpetua (2007), Reikiavik (2012), La intérprete (2018). Además, como dato curioso, contaros que leyó su tesis doctoral en la UNED.

Marta Sanz (Madrid, 1967). Escritora, editora y crítica literaria, ha colaborado con medios como Babelia de El País, la revista Mercurio y la página web La tormenta en un vaso. Ha escrito novela, poesía y ensayos. Con su novela Susana y los viejos (Editorial Destino, 2006) quedó finalista en el premio Nadal del 2006. En Lección de anatomía (Editorial Anagrama, 2014), utiliza su vida como material literario y con su novela negra Black, black, black (Editorial Anagrama, 2010), quedó semifinalista del premio Herralde 2009, en esta obra aparece por primera vez el detective homosexual Arturo Zarco, protagonista también de Un detective no se casa jamás (Editorial Anagrama, 2012) y Pequeñas mujeres rotas (Editorial Anagrama, 2020). Su novela, Daniela Astor y la caja negra (Editorial Anagrama, 2014), describe una época, la de la Transición española, a través de los ojos de una niña cuyo paso a la adolescencia coincide con esos años. Es el momento del fantaterror, la tercera vía y el destape. La búsqueda de una personalidad propia por parte de esta adolescente se mezcla con datos reales de la época, tomados de los periódicos y las noticias de televisión.

Isaac Rosa (Sevilla, 1974). Escritor y periodista. Es columnista del periódico eldiario.es y colabora con la Cadena Ser y la revista mensual La Marea. También trabajó en el diario Público y la revista satírica El jueves. Se dio a conocer con su novela de humor ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! (Editorial Seix Barral, 2007). Su novela El vano ayer (Editorial Seix Barral, 2004), obtiene el premio Rómulo Gallegos (2005). En ella, el autor, se aproxima al franquismo desde un punto de vista inédito. Cuenta la historia de un viejo profesor que se ve envuelto en un confuso incidente que le conduce a su expatriación. La reconstrucción de su historia nos va a permitir conocer la de un estudiante desaparecido. En El país del miedo (Editorial Seix Barral, 2008), retrata cómo se construyen y propagan los miedos. La mano invisible (Editorial Seix Barral,2011), describe el mercado laboral a través de unos personajes que trabajan sin descanso y sus vivencias en relación al mundo del trabajo. Su última novela, Feliz final (Editorial Seix Barral, 2018), reconstruye un gran amor empezando por el final. La novela narra los deseos, expectativas, errores, mentiras y también los momentos felices de una pareja

Sara Mesa (Madrid, 1976). Filóloga y periodista, comenzó escribiendo poesía, aunque es conocida por su obra narrativa que se compone de libros de cuentos y novelas. En 2019 publica Silencio administrativo: la pobreza en el laberinto (Editorial Anagrama, 2019), un ensayo sobre la pobreza, los desahucios y las trabas burocráticas que sufren las personas que luchan por salir de esta situación. Entre sus novelas destacamos: El trepanador de cerebros (Editorial Tropo Editores, 2010), Un incendio invisible (Editorial Anagrama, 2017), Cuatro por cuatro (Editorial Anagrama,2012), Cicatriz (Editorial Anagrama, 2015), Cara de pan (Editorial Anagrama, 2018) y Un amor (Editorial Anagrama, 2020), su última obra, que gira en torno a una comunidad y sus integrantes, donde asoman los conflictos y las obsesiones. La protagonista de esta novela se enfrenta a temas como los límites del lenguaje y de los sentimientos, la violencia, el poder, el amor y la soledad.

Irene Vallejo Moreu (Zaragoza, 1979). Estudió Filología clásica, especializándose en la investigación y divulgación de los autores clásicos. Compagina este trabajo con su actividad literaria. Ha publicado diversos libros, entre los que se encuentran: La luz sepultada (Paréntesis Editorial, 2011), novela de suspense; El silbido del arquero (Editorial Contraseña SC, 2018), donde plantea una historia de aventuras y amor, ambientada en tiempos legendarios, que recuerda los conflictos contemporáneos. En 2020 gana el Premio Nacional de Ensayo con su libro El infinito en un junco (Editorial Siruela,2021), donde ofrece un viaje por la historia del libro. Pasando de los libros de humo, de piedra, de arcilla, de juncos, de seda, de piel, de árboles, de plástico y de luz. También es un viaje por los hechos históricos que unen a los clásicos con el mundo contemporáneo. La aventura se inicia en la Grecia del siglo III a.C. y finaliza en Kentucky, en los años 30 del siglo pasado con las bibliotecarias a caballo. Un recorrido por la historia de las palabras, de los relatos y de la imaginación.

Juan Gómez Bárcena (Santander, 1984). Escritor y crítico literario. Es uno de los autores más relevantes de la actual narrativa en español. Ha publicado varias novelas entre las que se encuentran: Los que duermen (Salto de Página, 2012); El cielo de Lima (Salto de Página, 2014); Kanada (Sexto Piso, 2017); Ni siquiera los muertos (Sexto Piso, 2020). Su última obra, Ni siquiera los muertos, gira en torno a una persecución, la que comienza el soldado Juan de Toñanes tras un indio herético, el Padre. Esta búsqueda sin tregua les conducirá por distintas épocas y lugares en una huida hacia adelante que comienza en el México recién conquistado del siglo XVI y que concluye en la actualidad, en la América de Trump. Esta novela, además de relatar la crónica de dos hombres sin hogar, reivindica la justicia para los perdedores de la Historia.

Luna Miguel Santos (Alcalá de Henares, Madrid, 1990). Poeta, periodista, editora y escritora de narrativa, ensayo y literatura infantil. Ha sido redactora y editora de la revista PlayGround. Actualmente colabora con sus artículos y columnas de opinión en medios como El Cultural, eldiario.es o S Moda. Es autora de siete libros de poemas, una novela, El funeral de Lolita (Editorial Lumen,2018) y de los ensayos feministas El coloquio de las perras (Editorial Capitán Swing, 2019), donde reivindica a escritoras latinoamericanas y de Caliente (Editorial Lumen, 2021), un ensayo sobre la novela erótica y el poliamor. La tumba del marinero (Editorial La bella Varsovia, 2020), es uno de sus libros de poemas, en él nos habla de la supervivencia en la edad adulta. Está dividido en diez partes y en cada una de ellas profundiza en un tema, hablándonos del amor, la madurez, la familia, la enfermedad, las drogas, el sexo y la muerte.

Andrea Abreu (Icod de los Vinos, Santa Cruz de Tenerife, 1995). Periodista y escritora. Ha trabajado en numerosos oficios, ha sido becaria, camarera y dependienta de una marca de lencería. Como periodista ha colaborado con diferentes medios como el diario 20 Minutos o Tentaciones de El País. Antes de escribir su primera novela, había publicado el poemario Mujer sin párpados (Versátiles, 2017) y el fanzine Primavera que sangra (2017, reeditado en 2020 por Demipage) y algunos textos literarios en antologías. En 2017 se mudó a Madrid para estudiar un Máster. Su primera y hasta ahora única novela es Panza de burro (Editorial Barrett, 2020), que ha sido todo un éxito literario. Cuenta el verano de dos niñas, casi en la pubertad, que viven en un pueblo del interior de Santa Cruz de Tenerife. La narración transita por distintos temas que logran que, en algún momento, nos sintamos identificadas con las historias de las protagonistas. El descubrimiento de la sexualidad, la realidad de las clases sociales, la crueldad, la homofobia y el machismo, los problemas de alimentación relacionados con el cuerpo de la mujer, temas actuales que la autora narra desde la perspectiva de estas dos niñas.

Foto de Markos Mant en Unsplash

Stefano Mancuso y la inteligencia de las plantas

“Hemos tenido que soportar varios desmentidos que han socavado nuestras certezas: tuvimos que abandonar el sistema geocéntrico y reconocer que vivíamos en un planeta insignificante situado en una galaxia marginal del universo; luego tuvimos que admitir nuestra semejanza con otros animales e incluso que nuestros orígenes estaban en algunos de ellos. De modo que ¿qué es más sensato, convertir la inteligencia en un baluarte en defensa de nuestra diferencia con respecto al resto de seres vivos o admitir que el hecho de ser inteligentes nos une a las demás especies de los mundos animal y vegetal?”

Stefano Mancuso.

Las plantas, esas grandes olvidadas. Nos acompañan y embellecen nuestras casas, jardines y bosques. Nos cautivan con sus aromas, nos alimentan, proporcionan oxígeno para nuestra vida y tienen propiedades medicinales. Aún así, las consideramos seres inferiores y carentes de sensibilidad. Y sin embargo, el reino vegetal es imprescindible para nuestra existencia y representa el 81,8% de la vida de nuestro planeta.

Stefano Mancuso (Catanzaro, Italia, 1965), lleva tres décadas dedicado al estudio de las plantas. Es pionero en neurobiología vegetal, profesor universitario, investigador y escritor. Desde 2001 desarrolla su trabajo como profesor en la Universidad de Florencia y en 2005 fundó el Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal, donde estudia la fisiología y comportamiento de los vegetales, la biología molecular, la inteligencia y otros campos de la ciencia vegetal.

Este admirador de Darwin, al que su madre le inculcó su amor por las plantas, ha revolucionado la botánica con sus teorías sobre la inteligencia de los vegetales. Su interés por las plantas se desarrolló cuando realizó un experimento para su tesis en los años ochenta. Construyó un recipiente de cristal para estudiar cómo reaccionan las raíces ante la presencia de un obstáculo. Según el conocimiento de la época, la raíz chocaría contra esa presencia inesperada y después se desplazaría en forma de zigzag sobre su superficie, hasta lograr esquivarla y proseguir su camino. Él comprobó que en realidad, algunos centímetros antes del contacto, la raíz ya comenzaba a desviarse, para rodear el problema sin llegar a rozarlo. Las raíces eran capaces de percibir el obstáculo mucho antes de acercarse a él, encontrando siempre la vía más corta para superarlo. Mancuso no esperaba esta reacción de la planta, por lo que dedujo que de alguna manera, la planta podía percibir y decidir. Es decir, que tenía algún tipo de sensibilidad e inteligencia. Desde este punto de vista, no hay diferencia entre las plantas y los animales: ambos intentan resolver problemas para garantizar su subsistencia. Y esa es la definición que Mancuso entiende por inteligencia: la habilidad de resolver problemas.

A partir de aquí su trabajo ha estado dirigido a demostrar que esos seres, que conviven con nosotros y gracias a los cuales nos alimentamos y respiramos, tienen multitud de capacidades que desconocemos. Son capaces de comunicarse, utilizando niveles distintos de lenguaje dependiendo del grado de familiaridad entre ellas. El intercambio de información puede realizarse a través de la química, moléculas que las plantas producen y liberan a la atmósfera. De esta manera, pueden advertir a otras plantas sobre peligros cercanos. Otra vía es a través de las raíces. En un bosque, las plantas están conectadas entre sí a través de una red subterránea e intercambian la información en forma de impulsos eléctricos, además de nutrientes y agua. El botánico explica en el porgrama de RTVE Redes dónde radica la inteligencia de las planta, sus distintos niveles de comunicacion y lo mucho que pueden enseñarnos. Por ejemplo, el respeto por el entorno. “Nunca encontraremos una planta que perjudica o destroza el medio del cual depende su propia vida. Además, como especie, sin duda somos mucho más estúpidos que las plantas, ya que si la inteligencia es la habilidad de resolver problemas, ¿qué problema hay más importante que la propia supervivencia? Los homo sapiens llevamos en la Tierra 300.000 años y ya contemplamos nuestra posible extinción. En comparación, la vida media de las especies del planeta es de cinco millones de años”.

Reflexionemos sobre nuestro antropocentrismo y empecemos a respetar y cuidar a las otras especies que conviven con nosotros, ya sean animales o vegetales. Nuestra subsistencia depende de ello. Las plantas son las grandes desconocidas, sus estrategias de supervivencia y de adaptación han sido totalmente distintas a las de los animales, ya que al tener raíces apostaron por el sedentarismo. Esto las obligó a establecer estrategias de seducción con las especies motrices tremendamente sofisticadas.

En sus libros Mancuso plantea cómo las plantas intercambian información entre ellas, establecen simbiosis o mutualismo con otros seres vivos, se organizan y resuelven problemas. Las plantas nos sugieren la forma de afrontar un futuro más sostenible y son una de las soluciones al cambio climático.

En la biblioteca contamos con varios títulos que nos dan la oportunidad de acercarnos a las teorías de Mancuso y descubrir a esas grandes ignoradas que llevan acompañándonos durante toda la historia de la humanidad.

  • Su primer libro, Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal, fue escrito junto con Alessandra Viola, una reconocida periodista científica. En él se nos revela que las plantas no son esos seres inmóviles e insensibles que pensábamos. Las investigaciones científicas desarrolladas durante los últimos cincuenta años han demostrado que las plantas se comunican e intercambian información, entre ellas y con los animales, duermen, memorizan, cuidan de sus hijos, tienen su propia personalidad e incluso son capaces de manipular a otras especies.
  • Biodiversos fue publicado en colaboración con el sociólogo Carlo Petrini, fundador del movimiento Slow Food. Mancuso relaciona su visión de las plantas como seres vivos complejos y sofisticados con la visión de Petrini, que pone la alimentación y la agricultura en el centro de la supervivencia humana. Una alimentación de calidad, limpia y justa. El libro es un diálogo donde se vincula la inteligencia humana y la vegetal para establecer un pacto entre el ser humano y la naturaleza.
  • En El futuro es vegetal el autor investiga los diferentes retos a los que se enfrentan las plantas y sus formas de resolverlos, que deberían inspirar soluciones a los problemas que padece la humanidad. Según Mancuso, las plantas consumen poca energía, son fuertes, actúan de forma colectiva, tienen una inteligencia compartida, poseen una increíble capacidad para sobrevivir en entornos hostiles, son capaces de aprender de la experiencia y tienen memoria. Podemos aprender de ellas para solucionar los grandes problemas a los que nos enfrentamos: desertización de la tierra, falta de agua dulce y contaminación. En definitiva, a las consecuencias del cambio climático.
  • En El increíble viaje de las plantas Mancuso reflexiona sobre el hecho de que las plantas se mueven y viajan. Las plantas navegan por el mundo, llegan a islas en medio del océano, consiguen crecer en lugares inaccesibles e inhóspitos, resistieron a la bomba atómica y al infierno de Chernóbil. Incluso se ha conseguido revivir plantas a través de semillas que habían permanecido en el hielo congeladas durante 39.000 años. Las plantas han sido capaces de desarrollarse en todos los habitats conocidos.
  • La nación de las plantas es una obra donde las plantas escriben su carta de derechos desde su punto de vista, mirando el mundo desde la centralidad de la vida y no desde la centralidad humana.
  • Por último, La planta del mundo narra fascinantes historias de los árboles: el papel de los árboles durante la Revolución francesa o en el estudio del Sol; la cooperación de los árboles en un bosque; la relación de los árboles con la música, la historia del árbol de la sabiduría, la de cómo algunos árboles facilitaron la solución de crímenes famosos y cuáles fueron las primeras plantas que viajaron al espacio.

Muchas veces, los humanos tenemos la sensación que los únicos mundos que nos quedan por descubrir son los que se encuentran fuera de la Tierra. Mancuso nos revela que la verdadera aventura está en la Tierra y que los descubrimientos más apasionantes están unidos a la vida de nuestro planeta.

Foto de Hendrik Kespohl en Unsplash

Highsmith cumple 100

Había puesto fin a una vida. Más nadie sabía qué era la vida, todo el mundo la defendía, era lo más valioso, pero él había arrebatado una. Aquella noche había tenido noción del peligro, de que le dolían las manos, del temor a que ella hiciese ruido, pero en el instante de sentir que la vida se le escapaba a la víctima, todo lo demás se había borrado y sólo le había quedado la realidad, la misteriosa realidad de lo que estaba haciendo, el misterio y el milagro de poner fin a una vida. La gente hablaba del misterio del nacer, del principio de la vida. ¡Pero eso era muy fácil de explicar!

Extraños en un tren (1950)

Se cumplen cien años del nacimiento de la escritora de novela negra Patricia Highsmith (1921-1995). Su obra se caracteriza por retratar personajes que hacen de la mentira su forma de vida. En estos tiempos sobresaturados de información y en los que discernir la verdad de la mentira en ocasiones es una proeza, sus libros son especialmente sugestivos. El otro tema sobre el que se basa gran parte de sus libros es que cualquier persona puede convertirse en un asesino o en una víctima, dependiendo de las circunstancias: una idea perturbadora.

Su primera novela, Extraños en un tren (1950), que reescribió por consejo de su amigo Truman Capote, reúne los dos temas: dos personas que viajan en el mismo vagón de un tren, aparentemente normales, aunque uno de ellos es un auténtico psicópata, se cruzan en el viaje y sus vidas cambian para siempre. Hitchcock compró los derechos del libro nada más leerlo y encargó su guión a Raymond Chandler.

Su segundo libro, El talento de Mister Ripley (1955) , inicia la leyenda de su personaje más famoso: Tom Ripley, un estafador, mentiroso, asesino y sexualmente ambiguo que fascina a sus lectores por su falta de ética y su irresistible atractivo psicológico. Adaptada al cine con el título A pleno sol (1959) por René Clément y protagonizada por un Alain Delon que se convierte en el seductor y magnético cazafortunas Tom Ripley, es probablemente la mejor adaptación llevada al cine de la novela de Highsmith, en la que sobresale la música de Nino Rota. Posteriormente también fue llevada a la gran pantalla con su título original por el director británico Anthony Minghella, y protagonizada en este caso por Matt Damon. Otras novelas de esta serie son El juego de Ripley (1974), que comienza con una frase que en boca de Tom Ripley parece toda una declaración de intenciones: “el crimen perfecto no existe”. La versión para el cine se tituló El amigo americano (1977) y fue realizada por el director alemán Wim Wenders, quien planteó una cuidada fotografía y puesta en escena. El protagonista fue Dennis Hopper, que consiguió un Tom Ripley amenazador y oscuro.

Más tarde la italo-estadounidense Liliana Cavani, dirigió una nueva versión de El juego de Ripley, con John Malkovich de protagonista. La máscara de Ripley (1970) , Tras los pasos de Ripley (1980) y Ripley en peligro (1991) completan la serie de este personaje fascinante y turbador. Pero la obra de esta maestra de la novela negra, que llegó a decir que “la vida no tiene sentido si no hay delito en ella”, no se limitó al personaje de Ripley. Escribió novela, libros de relatos e incluso un ensayo Suspense (1966), donde muestra el proceso de creación de una novela de intriga.

En 1952 publicó la novela El precio de la sal bajo el pseudónimo de Claire Morgan. El libro narra la historia de amor de dos mujeres, una joven vendedora de unos grandes almacenes y una mujer casada de clase alta. Fue el primer libro en el que se contaba una historia abiertamente lesbiana, cuyo final no acababa en tragedia. En esta novela no hay asesinatos ni violencia física pero sí la sensación de que en cualquier momento algo terrible va a pasar. Highsmith comparte con la joven protagonista de la novela, Therese, la sensación de abandono y rabia. Su personaje crece en un orfanato mientras que la propia autora tuvo que pasar parte de su infancia con su abuela alejada de su madre. El personaje de Carol está inspirado en la relación que mantuvo con Virginia Kent, una divorciada a la que le arrebataron la custodia de sus hijos. El libro se volvió a publicar en 1990, pero esta vez con el título de Carol y con el verdadero nombre de la autora. En 2015 el director británico Todd Haynes adaptó la novela para el cine. Su puesta en escena es elegante, con una fotografía a cargo de Ed Lachman que recrea el Nueva York de los años cincuenta con una visualidad magnética. Todd Haynes consigue una película estéticamente impecable, de una belleza abrumadora, que hace del excelente trabajo de Cate Blanchett y Rooney Mara su broche de oro. Una película tan deslumbrante como bella.

Otra de sus novelas es Crímenes imaginarios (1965), donde un matrimonio de artistas que vive en el campo, cuya relación está bastante deteriorada, decide separarse. A partir de ese momento, lo que era una relación anodina e incluso vulgar se convierte en una historia de suspense. Su último libro, Small g: un idilio de verano (1995), se publicó un mes después de su muerte. Comienza con el asesinato de un joven a la salida de un cine en Zurich, complicándose la trama con una serie de personajes que gravitan en torno al café y restaurante Jacob’s, que aparece en las guías para homosexuales con una g, lo que significa que es un lugar gay, aunque no exclusivamente.

Highsmith escribió también 38 cuadernos y 18 diarios donde anotó su visión acerca de distintos temas: sus sentimientos contradictorios hacia su madre, con la que tuvo una relación llena de desencuentros, sus problemas con el alcohol, su antisemitismo, su racismo y su homofobia, a pesar de ser lesbiana. Cien años después de su nacimiento nos queda la obra de una escritora controvertida, capaz de contar historias asfixiantes, con personajes moralmente ambiguos, que la han convertido en un referente de la novela negra del siglo XX. Una escritora que vivió rodeada de gatos y caracoles en un pueblecito de Suiza, donde Tom Ripley se ocultaba a pleno sol.

Imagen de cabecera: Fotograma de Extraños en un tren

La sombra de Franco en la Transición. Alfredo Grimaldos

Acaba de cumplirse el primer aniversario de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del mausoleo de Cuelgamuros, en el Valle de los Caídos de Madrid, uno de los hechos políticos más controvertidos del 2019. Además, se acaba de aprobar el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, que recoge las peticiones de las víctimas del franquismo y sus familiares, lo que probablemente suscitará polémica entre los que creen que es mejor no recordar y los que piden que no se olvide.

En este contexto, La sombra de Franco en la Transición, publicado en 2004 en Oberón por el periodista Alfredo Grimaldos, puede servir para hacernos reflexionar sobre cuáles son las causas que, más de cuarenta años después de la muerte del dictador, levantan ampollas en algunos sectores de la sociedad. Este libro es una crónica de los sucesos de esos años, una investigación periodística donde los que no han tenido voz, los que lucharon contra la dictadura defendiendo la democracia y la libertad, toman protagonismo cuestionando la versión oficiosa de lo sucedido en esos días. El autor mantiene en el libro la tesis de que durante la Transición no se produjo una verdadera ruptura democrática que permitiera atribuir responsabilidades a los que sustentaban el franquismo, sino muy al contrario, fue un proceso dirigido por los franquistas que querían seguir controlando el aparato del Estado y en el que colaboraron ciertos elementos de lo que se consideraba la oposición, entre ellos Santiago Carrillo, dirigente del Partido Comunista de España.

Muchos de los políticos con una extensa trayectoria durante la dictadura son los responsables de dirigir el cambio, nombres tan relevantes como Manuel Fraga Iribarne, Rodolfo Martín Villa o el propio Adolfo Suárez. En ese proceso de adaptación de las estructuras franquistas a los nuevos tiempos, otras instancias del Estado, como es el caso de la judicatura y las fuerzas y cuerpos de seguridad, tampoco sufrieron ningún cambio, no hubo ninguna depuración del sistema represivo franquista. De esta manera, los jueces del Tribunal de Orden Público (Tribunal de excepción franquista) continuaron en sus puestos, y los policías que torturaron y asesinaron a opositores al régimen siguieron trabajando y, en muchos casos, se les promocionó a puestos superiores ya en plena democracia.

Mientras todo esto ocurría entre bambalinas, en la calle se sucedían las manifestaciones, que unas veces eran reprimidas por la policía y, en otras ocasiones, saboteadas por grupos de extrema derecha, creando una constante sensación de que en cualquier momento se podía revertir el proceso.

El autor también repasa la trayectoria del Rey emérito, Juan Carlos I, desde que es elegido sucesor de Franco por él mismo, hasta su actuación en el periodo de la Transición. Considera que el monarca es parte esencial de esa estrategia de Lampedusa que mantienen los franquistas de “si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

La sombra de Franco en la Transición es un libro que no deja títere con cabeza de nuestra historia reciente y que desde luego, no dejará indiferente a ningún lector.