Literatura y Educación II. Entre líneas: el cuento o la vida. Luis Landero

Maite Lavado

La vida es una sucesión de narraciones que contiene todo aquello que nos ha ocurrido, que hemos imaginado o aquello que nos han contado. La exaltación del arte de la narración podría ser la síntesis de esta novela de Luis Landero, a medio camino del ensayo y la autobiografía. Con una prosa seductora y precisa, el autor nos presenta a Don Manuel Pérez Aguado, un profesor de literatura, lector y escritor, que mientras prepara una conferencia,  reflexiona sobre el proceso del aprendizaje a través de  su niñez, su adolescencia  y su madurez .

 La obra intercala con fluidez y gracia relatos de la vida del profesor con  reflexiones del propio autor.  Ambos bloques se diferencian  entre sí por una  tipografía distinta,  y aunque  en un primer momento pueda parecer que no existe relación entre ellos,  lo cierto es que supone un desdoblamiento del escritor, que expresa sus reflexiones sobre el contenido moral de las personas, sobre la  literatura y su enseñanza y sobre el saber y el aprender. Declara:

“la enseñanza es una mezcla maravillosa de incertidumbre y seguridad”

 Reflexiona, asímismo, sobre la realidad y la ficción, y  establece un paralelismo entre la literatura y la vida:

 “las cosas no son como las vemos sino como las imaginamos”.

¿Cuento? ¿Vida? Entre líneas, descubrimos que la realidad objetiva tiene una cara oculta que es siempre imaginaria. De su  lectura se desprende la  profunda adoración  por  los libros y el poder real  de sus narraciones. Esta adoración la descubre, (el autor- heterónimo ) cuando siendo niño, su padre le anima a que lea el periódico a un grupo de campesinos analfabetos.  La narración de la vida escrita les asombraría por la variedad de matices que les mostraba,  reivindicando de este modo el poder de lo imaginario.

Esta breve novela muestra verdaderamente la habilidad del escritor para lograr contagiar la pasión por la lectura y el lenguaje y el deleite que supone el  pensar y  el observar.

Luis Landero. Entre líneas: el cuento o la vida. Barcelona: Tusquets, 2001. Colección Andanzas.

El Ruletista, Mircea Cărtărescu

Leire Frisuelos

Publicado en 1993 por el escritor rumano Mircea Cărtărescu, este breve cuento relata la historia de un hombre con un extraño don: escapar con vida de la ruleta rusa, juego macabro y letal que ha cautivado a escritores y cineastas desde hace más de un siglo. El protagonista, inmerso en un ambiente clandestino que le empuja a realizar cada noche un juego más arriesgado, apuesta contra la muerte sumando en cada partida una bala en la recámara. De forma inexplicable, en cada ocasión sale victorioso, desafiando así cualquier cálculo de probabilidades. Esta virtud le granjea la fama entre los apostadores, que pagarán cantidades desorbitadas para asistir a las veladas. De esta manera, el ruletista cae atrapado en una espiral perversa con un único fin posible, la muerte, que no parece llegar nunca, pero que sigue buscando con tesón.

Narrado en tercera persona por un anciano escritor, amigo de la infancia del protagonista, el cuento posee un ritmo medido a la perfección que, sumado a la habilidad con que dosifica la información proporcionada al lector, crea momentos de gran tensión y carga emocional. Ante cada nueva apuesta, mientras el ruletista se enfrenta al revolver, Cărtărescu consigue aumentar la tensión narrativa hasta contagiarnos la propia del protagonista, respirando aliviados después lector y personaje. Así, el autor controla de forma magistral y efectiva las reacciones de un lector que queda a merced del ritmo del relato.

   La ficción está envuelta por un componente fantástico que, sin ser excesivo, aporta cierta sensación de ensoñación, propiciada por el lenguaje poético empleado por Cărtărescu para describir los ambientes en que se desarrolla el juego. La atmósfera decadente de las vulgares bodegas en las que se inicia la obra asciende hasta los salones de las grandes fortunas, donde el carácter exclusivo se mezcla con la fascinación de un público atraído por la posibilidad de contemplar el suicidio.

   Empujado por la fuerza de este viaje, El ruletista nos ofrece un final redondo que cierra el cuento con rotundidad y que no deja de sorprendernos. Sin duda, podemos afirmar que el cuento de Cărtărescu arrastra al lector con la misma fuerza con que el azar atrapa a su ruletista: el viaje, así, es compartido.

El Ruletista,  Mircea Cărtărescu. Madrid: Ed. Impedimenta, 2010.