Sobre la Revolución de Octubre

Isabel Calzas

En estos días en los que se conmemora el centenario de la Revolución rusa de 1917, traemos aquí una selección de libros sin más pretexto que el haber ido encadenando su lectura en los últimos meses.

Señalar la importancia del acontecimiento es ya un lugar común, pero lo cierto es que no podemos obviar su centralidad en todo lo ocurrido a lo largo del pasado siglo, tanto por su influencia decisiva en las relaciones internas y externas entre los países, como por haber marcado, en muchos y decisivos casos, los cambios políticos y las posiciones de los partidos. El historiador marxista británico Eric Hobsbawm desarrolló el concepto del “corto siglo XX” que comprendería desde 1914 hasta 1991, enmarcado entre el inicio de la Primera Guerra Mundial, que supuso la desintegración de los imperios ruso, austro-húngaro, alemán y otomano, y el derrumbamiento del bloque soviético, un siglo indudablemente recorrido por las consecuencias de la Revolución rusa.

Son bastantes las novedades que se han editado o reeditado este año en torno a este centenario, como es el caso de la traducción de La Revolución rusa de Richard Pipes (Debate, 2016), publicada originalmente en 1990.

Su autor está considerado como uno de los mayores especialistas en historia rusa y fue asesor del presidente Reagan durante los años 80 para asuntos soviéticos. Es bien conocida su visión crítica de la Revolución, pero su lectura, pese a lo voluminoso de su obra, es absorbente. Describe y examina, desde los inicios, los acontecimientos acaecidos en las décadas finales del siglo XIX, pasando por la revolución de 1905 hasta llegar a la Guerra civil. Es muy interesante el análisis que hace de los diferentes grupos sociales, como el campesinado y los intelectuales, y su posicionamiento en torno a los acontecimientos. Su idea principal es que la verdadera revolución se produjo en del mes febrero, que desembocó en el derrocamiento de la monarquía y el establecimiento de un gobierno provisional, pues lo que tuvo lugar en octubre fue un golpe de estado de los bolcheviques. Su análisis de la figura de Lenin es muy crítico, incluso demoledor en cuanto a algunas cuestiones, como su ambición de poder y su odio irracional a la burguesía.

Otra obra de análisis es la de Rex A. Wade, 1917: La Revolución rusa (La Esfera de los Libros, 2017). Su narración es más sintética pero ofrece una clara descripción de los hechos, aportando también la visión de lo que ocurría paralelamente fuera de las grandes capitales como San Petersburgo y Moscú, y dando cuenta de los desplazamientos que surgieron en los partidos, lo que denomina como “realineamiento” de todo el espectro político.

Atrapados en la Revolución rusa de Helen Rappaport (Palabra, 2017) es una interesante crónica de cómo vivieron en primera persona estos acontecimientos los extranjeros allí residentes, pues por causa de su profesión trabajaban en oficinas, bancos, embajadas, periódicos o eran meros visitantes. Buena parte de ellos dejaron testimonio de su experiencia a través de cartas y de diarios que dan cuenta de los hechos en aquellos primeros momentos en las calles de San Petersburgo. Esta narración coral nos presenta la visión múltiple de unos testigos presenciales capaces de describir las colas de las mujeres para abastecerse de pan, los enfrentamientos y las movilizaciones en las calles, las cargas contra los manifestantes o la pasividad del Zar, pero que también, y al mismo tiempo, transmiten las ilusiones y las esperanzas que se vivieron en aquellos momentos decisivos.

Por último una visión de parte, la que nos ofrece Victor Serge en Memorias de un revolucionario (Veintisiete Letras, 2011).  Hijo de emigrantes rusos y nacido en Bélgica, dedicó su vida a la revolución, a la que no se pudo unir hasta 1919, año en el que se le permitió viajar a Rusia. Trabajó con Gorki y con Zinoviev, participando activamente en los primeros años de cambio político que se produjo en el país. Admirador de Lenin, pero muy crítico con la represión que se inició desde los primeros años (Kronstadt, organización de la Cheka, etc.), toda su obra, incluida la de ficción, da testimonio de su integridad intelectual y de su espíritu crítico con los resultados de la Revolución.

La Revolución Rusa en la Biblioteca de la UNED

Gracias, Finlandia, de Xavier Melgarejo.

Leire Frisuelos

La educación es uno de los pilares básicos en los que se sustenta una sociedad. Una sociedad formada es sinónimo de una ciudadanía libre, con futuro y poder de decisión, capaz de enfrentarse a problemas, dotada de recursos para solucionarlos e, incluso me atrevería a añadir, feliz. Por ello, la educación debería ser uno de los asuntos que más nos preocuparan a los ciudadanos en nuestro país, quienes debiéramos participar activamente de ella y luchar por un sistema de calidad.

El sistema educativo español es objeto permanente de debate y crítica, como demuestra el cambio constante en la legislación que lo rige desde el fin del franquismo. Las pruebas de evaluación internacionales a las que se somete nuestro sistema, entre las cuales los informes PISA es la más conocida, arrojan resultados muy poco favorecedores para nuestro país al situarnos muy por debajo de la media europea en rendimiento escolar en las distintas competencias (en España el índice de fracaso escolar se sitúa en torno al 20% en la actualidad).

Plataforma Editorial

En el entorno europeo, el país que mejores resultados obtiene desde 1980 es Finlandia. Y esto no solo es debido a su renta per cápita, su baja densidad de población o su envidiable estado del bienestar, ya que si lo comparamos con la situación de otros países escandinavos como Noruega, Suecia o Dinamarca, con economías y sociedades muy similares, observamos que los resultados de estos últimos distan bastante de los de Finlandia. ¿A qué se debe entonces el éxito del modelo finlandés? A esta pregunta responde el libro del profesor, psicopedagogo y orientador escolar Xavier Melgarejo, quien ha dedicado años a trabajar en su tesis doctoral sobre el sistema educativo de este país.

Para Melgarejo, el sistema educativo está constituido por tres subsistemas interdependientes que, idealmente, deberían retroalimentarse y funcionar de manera conjunta para lograr el mismo objetivo. Estos subsistemas son: el subsistema escolar, el subsistema familiar y el subsistema sociocultural. El primero estaría formado por el personal docente y los recursos materiales; el segundo por los componentes del núcleo familiar y los recursos económicos con los que cuenta; y el tercero, por las estructuras culturales y sociales de cada región: museos, bibliotecas, centros lúdicos, deportivos, etc. Cada uno de los subsistemas son imprescindibles para el funcionamiento del conjunto, que se ve resentido cuando alguno de ellos falla, como sucede en el caso español con el subsistema familiar. Por lo tanto, cuanto más unidos trabajen estos subsistemas, mejor funcionará el sistema educativo global.

Las claves del éxito finlandés

Dos son las claves fundamentales que posibilitan los resultados del país nórdico. La primera de ellas es el fuerte arraigo que tiene la importancia de la educación en su sociedad y en su cultura, considerada una responsabilidad primero familiar y luego escolar, y en torno a la cual existe un amplio consenso a nivel político y social. Este espíritu no es algo que pueda inculcarse de un día para otro, pero sin duda las administraciones podrían ser conscientes de la necesidad del cambio y dar pasos en esta dirección.
La segunda clave y, quizá la más importante, es el proceso selectivo y la formación que reciben los futuros docentes. En primer lugar, la selección se realiza antes de empezar los estudios de magisterio y no después, como sucede en España. Para entrar en este proceso selectivo hay que tener una nota media de nueve. La selección de currículums es realizada por la Universidad del país con mayor competencia en educación que, además de un excelente expediente académico, busca en ellos experiencia en voluntariado u otras actividades que demuestren empatía o conciencia social. Después, los elegidos deben someterse a un examen de ingreso que consta de diferentes pruebas: una entrevista, la explicación en el aula de un tema concreto, el comentario de un libro, una prueba de carácter artístico o musical, una prueba de matemáticas y otra de competencia en el uso de la tecnología de la información.

 Los alumnos seleccionados recibirán una formación teórica con especial incidencia en la didáctica,  más de seiscientas horas de prácticas en centros escolares y una tesina final.

Al observar este riguroso proceso vemos cómo la profesión de maestro goza de un gran prestigio social, ya que solo pueden optar a ella los mejores estudiantes, la élite, a quien se le encarga la gran responsabilidad de educar a las generaciones futuras.

Propuestas para España

Una vez analizado el sistema finlandés, Melgarejo es consciente de que este no puede ser traspuesto tal cual a España, ya que son muchas las diferencias entre ambos países. Sin embargo, hay muchas medidas que sí se podrían poner en marcha actualmente en nuestro país y que significarían un gran avance en la conquista de un sistema educativo de calidad. Así las sintetiza el autor:

  • Luchar contra la pobreza infantil. Conseguir una sociedad más igualitaria es imprescindible para asegurar la calidad de la educación
  • Reconocer y amparar una gran libertad para organizarse y definir lo que es una familia.
  • Fomentar la responsabilidad familiar en la educación de los hijos, hasta conseguir que la sociedad en su conjunto asuma que las familias son más responsables de la educación que las propias escuelas. Esta es la gran tarea pendiente en España.
  • Fomentar intensamente el hábito de la lectura en el ámbito familiar, ya que se ha demostrado la relación entre la cantidad de libros en casa y la mejora de los resultados en los informes PISA.
  • Crear los mecanismos estatales que garanticen la compatibilidad laboral y la vida familiar, de forma muy especial para las mujeres.
  • Incentivar la formación permanente de la población adulta, por gran su valor ejemplar ante los niños y para evitar la dura realidad del bajo nivel de estudios de más de la mitad de la población española.

Melgarejo Draper, Xavier. Gracias, Finlandia. Barcelona: Plataforma Editorial, 2013.

Günter Grass: “La principal obligación del ciudadano es mantener la boca abierta”.

El escritor alemán y premio Nóbel de literatura Günter Grass  (16 de octubre de 1927), falleció el 13 de abril del pasado año, a los 87 años de edad en Lübeck (Alemania), donde residía. Grass nació en la ciudad autónoma de Danzig, actual Gdansk en Polonia. En su juventud participó en la Segunda Guerra Mundial al ser reclutado en 1944 por el ejército alemán. Una vez finalizada la guerra fue detenido por las tropas estadounidenses y encarcelado hasta 1946. Durante su época de estudiante estudió artes gráficas y escultura en Düsseldorf y Berlín, de esta época es su primer libro de poemas “Las ventajas de las gallinas de viento” (1956). En 1959 escribe en París su novela más conocida “El tambor de hojalata” con la que obtuvo su primer gran éxito. 
Polémico testigo del siglo XX y comprometido con su tiempo, es considerado el escritor alemán más importante desde la Segunda Guerra Mundial. Su vida ha estado marcada por una intensa participación política, no exenta de controversia: estuvo en contra de la energía nuclear, la reunificación alemana y la intervención de Estados Unidos en Irak. En su autobiografía “Pelando la 
cebolla”, confesó haber pertenecido en su juventud a las Waffen-SS, unidad militar estrechamente vinculada a la ejecución del Holocausto. Estas declaraciones provocaron grandes críticas en Alemania. 
La extensa obra de Günter Grass comprende distintos géneros literarios: novela, teatro, poesía, ensayo y memorias. En reconocimiento a su trayectoria literaria recibió el premio Nobel de literatura y el Príncipe de Asturias de las Letras en el año 1999. En la actualidad se encontraba a punto de publicar un nuevo libro de poemas, dibujos y narraciones.
En la Biblioteca de la UNED contamos con varias de sus obras más representativas y la película “El tambor de hojalata” dirigida por Volker Schlöndorff, que se encuentra en la Mediateca. Así que si queréis descubrir o profundizar en la obra de este autor encontraréis en el catálogo algunos de sus libros. Desde la biblioteca os recomendamos:
-“Mi siglo”. Un retrato melancólico del siglo XX. Grass escribe distintas historias para cada año que finaliza, desde diversas perspectivas y con diferentes personajes. De esta manera narra los grandes acontecimientos, descubrimientos científicos y técnicos, eventos culturales y deportivos, persecuciones y asesinatos, guerras y grandes catástrofes, describiendo los acontecimientos de este siglo que es el suyo.
-“Alemania: una unificación insensata”. Ensayo político sobre la reunificación alemana donde el autor plantea sus reflexiones sobre una gran Alemania unida y el peligro de que la historia se repita.
-“El tambor de hojalata”. Para los que prefieran el libro a su versión en cinematográfica. Esta es la historia de un niño, durante la Segunda Guerra Mundial, llamado Óscar Matzerath que se niega a crecer. Este niño se ha convertido en uno de los símbolos literarios más apreciados de nuestro tiempo.

Veinte destellos de ilustración electoral (y una página web desesperada)

ISBN: 978-84-7628-737-8
Beatriz Tejada

En los últimos años en España se habla mucho del sistema electoral y las consecuencias que éste tiene sobre el reparto de escaños que obtienen los distintos partidos tras la celebración de elecciones. Algunos partidos minoritarios insisten en denunciar la desproporción existente entre el nº de votos que necesita por ejemplo el Partido Popular para conseguir un escaño, frente a los que necesita UPyD. Otro elemento vivo en el debate político versa sobre las listas abiertas, pero existen otros conceptos como el de circunscripción única, distritos uninominales, entre otros, que están menos presentes en la calle pero cuya importancia es muy relevante.
El objetivo de Veinte destellos de ilustración electoral (y una página web desesperada) es dotar a los lectores de un conocimiento básico sobre el diseño electoral en lo que a los conceptos fundamentales y principios democráticos básicos se refiere, de tal manera que cuenten con herramientas que les permitan defenderse como ciudadanos de la manipulación que el diseño del mismo puede suponer. Como ciudadanos de un estado democrático, hemos de contar con las herramientas básicas para poder participar de una sociedad democrática que elija a sus representantes de la manera más representativa posible, y ser capaces de identificar los mecanismos de manipulación electoral para defendernos de ellos.

El autor insiste en transmitirnos la idea de que al contrario que el fraude, la manipulación electoral no es ilegal, sino todo lo contrario: es hacer la ley. La manipulación electoral consiste en elaborar un sistema a la medida de los actores electorales dominantes, aquellos que se encuentran en el poder. El diseño se basa en cierta teoría de cómo ha de ser la ley electoral, fruto del debate de intelectuales, politólogos, etc., todo ello con el objetivo de conseguir la mayor representatividad y sin la mediación de intereses particulares. Cuando en el diseño la ley electoral interviene la manipulación, el resultado puede determinar el resultado antes de que los ciudadanos expresen su opinión en las urnas, y condicionarlo haciendo incluso que se descarte la opción preferida de voto.

El profesor Urdánoz ha hecho un estudio divertido, con sentido del humor, irónico, pero sin perder seriedad ni profundidad en el análisis. Tras un planteamiento general de los factores que influyen en la manipulación electoral y el peso que cada uno de ellos tiene en los distintos sistemas electorales, el autor pasa al caso concreto español y su gestación tras la muerte de Franco. Urdánoz Ganuza defiende que el sistema electoral español, tal y como está diseñado en la actualidad, es intrínsecamente injusto y que sus normas son una herramienta útil para las cúpulas de los hasta ahora han sido los dos grandes partidos para garantizarse la alternancia en el poder. Todo ello sin dejar de reconocer el valor de llevar a cabo la transición a un sistema democrático en un momento tan difícil en la historia de nuestro país. El profesor Urdánoz hace un repaso por cómo se ha hecho en otras ocasiones y en otros países, aunque la mayor parte del ensayo se dedica al diseño de 1977 que se incluyó en la vigente Constitución Española, dificultando considerablemente su modificación.

Esta obra ilustra su contenido con numerosos gráficos que facilitan la comprensión, así como sencillos ejemplos, a la vez que se interpela al lector constantemente.
El libro resulta muy ilustrativo y estimulante para cualquier lector no experto en politología, y permite el necesario debate en cuestiones que nos afectan a todos. Únicamente podría “recriminársele”, si es que este término fuese apropiado, que según la tesis defendida en su libro parecería inviable el surgimiento de nuevos partidos con opciones de gobierno en España. Las encuestas de los últimos meses sobre intención de voto parecen desmentir este punto, aunque habremos aún de ver si los condicionantes recogidos en la Constitución Española y la Ley de Régimen Electoral General se impone manteniendo el bipartidismo y el profesor Urdánoz sale reforzado.
Para más información, puede consultarse la página web desesperada.

Jorge Urdánoz (Pamplona, 1971), Doctor en Filosofía por la UNED, es profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad Pública de Navarra y del Master de Derechos Humanos de la Universidad Oberta de Catalunya. Sus principales líneas de investigación son los sistemas electorales y los sistemas de representación electoral. Urdánoz colabora habitualmente con artículos de opinión en diarios de referencia como El diario e El País.