La sombra de Franco en la Transición. Alfredo Grimaldos

Acaba de cumplirse el primer aniversario de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del mausoleo de Cuelgamuros, en el Valle de los Caídos de Madrid, uno de los hechos políticos más controvertidos del 2019. Además, se acaba de aprobar el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, que recoge las peticiones de las víctimas del franquismo y sus familiares, lo que probablemente suscitará polémica entre los que creen que es mejor no recordar y los que piden que no se olvide.

En este contexto, La sombra de Franco en la Transición, publicado en 2004 en Oberón por el periodista Alfredo Grimaldos, puede servir para hacernos reflexionar sobre cuáles son las causas que, más de cuarenta años después de la muerte del dictador, levantan ampollas en algunos sectores de la sociedad. Este libro es una crónica de los sucesos de esos años, una investigación periodística donde los que no han tenido voz, los que lucharon contra la dictadura defendiendo la democracia y la libertad, toman protagonismo cuestionando la versión oficiosa de lo sucedido en esos días. El autor mantiene en el libro la tesis de que durante la Transición no se produjo una verdadera ruptura democrática que permitiera atribuir responsabilidades a los que sustentaban el franquismo, sino muy al contrario, fue un proceso dirigido por los franquistas que querían seguir controlando el aparato del Estado y en el que colaboraron ciertos elementos de lo que se consideraba la oposición, entre ellos Santiago Carrillo, dirigente del Partido Comunista de España.

Muchos de los políticos con una extensa trayectoria durante la dictadura son los responsables de dirigir el cambio, nombres tan relevantes como Manuel Fraga Iribarne, Rodolfo Martín Villa o el propio Adolfo Suárez. En ese proceso de adaptación de las estructuras franquistas a los nuevos tiempos, otras instancias del Estado, como es el caso de la judicatura y las fuerzas y cuerpos de seguridad, tampoco sufrieron ningún cambio, no hubo ninguna depuración del sistema represivo franquista. De esta manera, los jueces del Tribunal de Orden Público (Tribunal de excepción franquista) continuaron en sus puestos, y los policías que torturaron y asesinaron a opositores al régimen siguieron trabajando y, en muchos casos, se les promocionó a puestos superiores ya en plena democracia.

Mientras todo esto ocurría entre bambalinas, en la calle se sucedían las manifestaciones, que unas veces eran reprimidas por la policía y, en otras ocasiones, saboteadas por grupos de extrema derecha, creando una constante sensación de que en cualquier momento se podía revertir el proceso.

El autor también repasa la trayectoria del Rey emérito, Juan Carlos I, desde que es elegido sucesor de Franco por él mismo, hasta su actuación en el periodo de la Transición. Considera que el monarca es parte esencial de esa estrategia de Lampedusa que mantienen los franquistas de “si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

La sombra de Franco en la Transición es un libro que no deja títere con cabeza de nuestra historia reciente y que desde luego, no dejará indiferente a ningún lector.