Günter Grass: “La principal obligación del ciudadano es mantener la boca abierta”.

El escritor alemán y premio Nóbel de literatura Günter Grass  (16 de octubre de 1927), falleció el 13 de abril del pasado año, a los 87 años de edad en Lübeck (Alemania), donde residía. Grass nació en la ciudad autónoma de Danzig, actual Gdansk en Polonia. En su juventud participó en la Segunda Guerra Mundial al ser reclutado en 1944 por el ejército alemán. Una vez finalizada la guerra fue detenido por las tropas estadounidenses y encarcelado hasta 1946. Durante su época de estudiante estudió artes gráficas y escultura en Düsseldorf y Berlín, de esta época es su primer libro de poemas “Las ventajas de las gallinas de viento” (1956). En 1959 escribe en París su novela más conocida “El tambor de hojalata” con la que obtuvo su primer gran éxito. 
Polémico testigo del siglo XX y comprometido con su tiempo, es considerado el escritor alemán más importante desde la Segunda Guerra Mundial. Su vida ha estado marcada por una intensa participación política, no exenta de controversia: estuvo en contra de la energía nuclear, la reunificación alemana y la intervención de Estados Unidos en Irak. En su autobiografía “Pelando la 
cebolla”, confesó haber pertenecido en su juventud a las Waffen-SS, unidad militar estrechamente vinculada a la ejecución del Holocausto. Estas declaraciones provocaron grandes críticas en Alemania. 
La extensa obra de Günter Grass comprende distintos géneros literarios: novela, teatro, poesía, ensayo y memorias. En reconocimiento a su trayectoria literaria recibió el premio Nobel de literatura y el Príncipe de Asturias de las Letras en el año 1999. En la actualidad se encontraba a punto de publicar un nuevo libro de poemas, dibujos y narraciones.
En la Biblioteca de la UNED contamos con varias de sus obras más representativas y la película “El tambor de hojalata” dirigida por Volker Schlöndorff, que se encuentra en la Mediateca. Así que si queréis descubrir o profundizar en la obra de este autor encontraréis en el catálogo algunos de sus libros. Desde la biblioteca os recomendamos:
-“Mi siglo”. Un retrato melancólico del siglo XX. Grass escribe distintas historias para cada año que finaliza, desde diversas perspectivas y con diferentes personajes. De esta manera narra los grandes acontecimientos, descubrimientos científicos y técnicos, eventos culturales y deportivos, persecuciones y asesinatos, guerras y grandes catástrofes, describiendo los acontecimientos de este siglo que es el suyo.
-“Alemania: una unificación insensata”. Ensayo político sobre la reunificación alemana donde el autor plantea sus reflexiones sobre una gran Alemania unida y el peligro de que la historia se repita.
-“El tambor de hojalata”. Para los que prefieran el libro a su versión en cinematográfica. Esta es la historia de un niño, durante la Segunda Guerra Mundial, llamado Óscar Matzerath que se niega a crecer. Este niño se ha convertido en uno de los símbolos literarios más apreciados de nuestro tiempo.

Opiniones de un payaso, Heinrich Böll

Leire Frisuelos

En esta novela publicada en 1963, Heinrich Böll premio Nobel de Literatura en 1972, da voz a Hans Schnier, un payaso en horas bajas, alcohólico, arruinado, abandonado por su mujer y profundamente solo. Schnier reflexiona en primera persona acerca de su infancia, su familia y su relación con Marie, de  forma que el lector va descubriendo los motivos de su profundo pesar. A lo largo de un único día durante el cual no sale de su apartamento en Bonn, el protagonista se dedicará a telefonear a sus amigos y familiares para pedirles dinero, puesto que una lesión le impide trabajar. Las conversaciones telefónicas se suceden junto al relato de algunos episodios significativos de la vida de este payaso que “colecciona momentos” y posee una extraña facultad:

Olvidé mencionar que soy sensible no sólo a la melancolía y a la jaqueca, sino que poseo, además, otro don casi místico: puedo percibir olores por teléfono y Kostert despedía un ofensivo hedor a pastillas de esencia de violetas.

Hans Schnier es un hombre amargado y melancólico pero también conmovedor, inteligente y sincero, con un refinado sentido del humor y la ironía “que se había hecho culpable del peor de los pecados en un payaso: despertar compasión”. Herido tras el reciente abandono de Marie por un líder espiritual ultra-católico, el protagonista arrastra consigo rencores y conflictos de un pasado incapaz de superar, condicionando así cualquier relación con las personas que le rodean hasta el punto de quedar recluido al margen de la sociedad.
En la novela ocupan un papel importante las reflexiones sobre el pasado nazi alemán y su percepción distorsionada por una parte de la sociedad, la hipocresía y, por encima de todo, la represión ejercida por un catolicismo asfixiante. La vida del protagonista está determinada por la opresión católica radical, presente en una parte de la sociedad alemana de los años sesenta, ejercida por su familia y su círculo social.

 Sí, la Iglesia es rica, tan rica que apesta. En realidad apesta  a dinero, como el cadáver de un hombre rico. Los cadáveres de los pobres huelen bien, ¿lo sabía usted?

Este tema es una constante en la obra de Böll, escritor católico que  ataca desde sus textos la intolerancia y el extremismo de este modo de concebir la religión tan limitador para el ser humano. Así lo vemos también en otras de sus obras como Retrato de un grupo con señora y El honor perdido de Katharina Blum, entre otras.
Más allá de la crítica religiosa y social, en Opiniones de un payaso, la habilidad de Heinrich Böll como narrador queda patente en la creación de una voz literaria llena de matices, que se define a sí misma desde el primer párrafo, veraz y descarnada, alejándose de los estereotipos y dotándose de una profunda solidez.

Heinrich Böll en la Biblioteca

Hotel Savoy, Joseph Roth

Leire Frisuelos

Joseph Roth (Brody 1894-París 1939), escritor y periodista austriaco de origen judío, es uno de los autores más relevantes de la narrativa europea del siglo pasado. Escribió numerosos libros, entre ellos La marcha Radetzky, El busto del emperador, La cripta de los capuchinos, Viaje a Rusia o Crónicas berlinesas. Fue testigo de la caída y desmembración del Imperio Autrohúngaro y la Primera Guerra Mundial, lo cual dejaría una huella evidente a lo largo de su obra. Así, en sus textos está presente el conflicto personal y social que supone la desaparición de la patria, la destrucción de un modo de vida y la desorientación del hombre europeo de entreguerras, que se siente desposeído en medio de ninguna parte.

Hotel Savoy, publicado en 1924, narra la historia de Gabriel Dan, un soldado judío vienés que regresa a casa, tras el cautiverio sufrido a lo largo de cinco años en un campo siberiano durante la Primera Guerra Mundial. Durante su viaje de retorno se aloja en el Hotel Savoy con la intención de descansar unos días y conseguir dinero para continuar su marcha. Allí conocerá a los otros huéspedes del hotel, una extravagante galería de personajes formada por payasos, magnetizadores, soñadores profesionales de números de lotería, siniestros ascensoristas y apuntadores de teatro. Éstos protagonizarán situaciones grotescas y delirantes al borde del esperpento, que, sin embargo, parecen no despertar extrañeza a nadie dentro del hotel. De este modo Roth crea una atmósfera ilusoria y de ensoñación, un universo particular construido con sentido del humor e ironía en contrapunto con la realidad del exterior: hordas de repatriados rusos a causa de la Revolución que llegan a la ciudad en busca de trabajo, hambre, miseria y empobrecimiento.
Al igual que el protagonista de su novela, Joseph Roth consiguió reinventarse a sí mismo tras una guerra que lo condenó a ser testigo y cronista de la más brutal de las pérdidas:

“[…] la gran guerra llamada Guerra Mundial, y con razón, creo yo, no precisamente porque tuvo lugar en todo el mundo, sino porque, como consecuencia de ella, todos nosotros perdimos un mundo, nuestro mundo”.