México: un verano de libros y viajes

Leire Frisuelos

Este verano desde la Biblioteca Central os proponemos una serie de recorridos literarios por diferentes países. Cada semana elegiremos un país y seleccionaremos libros relacionados con él, todos ellos imprescindibles en vuestro equipaje si viajáis al destino seleccionado y, si no, también. Esta semana se la dedicamos a México.

Comenzamos con Confabulario definitivo, del autor mexicano Juan José Arreola. Este libro es una recopilación de cuentos breves dotados de una asombrosa capacidad para provocar inquietud en el lector, quien descubre al final del texto que nada era como se le había hecho creer hasta ese momento. En muchos de los cuentos el autor crea tensión e incertidumbre acudiendo a objetos y situaciones de la vida cotidiana, a primera vista banales, para mostrarnos que todo puede tener un lado perturbador. En otros, predomina el juego y la alegoría humorística y burlesca. En cualquier caso, no te dejarán indiferente.

La noche memorable en que solté a la migala en mi departamento y la vi correr como un cangrejo y ocultarse bajo un mueble, ha sido el principio de una vida    indescriptible. Desde entonces, cada uno de los instantes de que dispongo ha sido recorrido por los pasos de la araña, que llena la casa con su presencia invisible. (De “La migala”)

Uno de los clásicos que no puede faltar al hablar de este país es Pedro Páramo, de Juan Rulfo, única novela de este autor y obra cumbre de la narrativa latinoamericana del siglo XX. Publicada en 1955, esta magistral obra transcurre en  Comala, una pequeño pueblo mexicano situado “sobre las brasas de la tierra, en la mera boca del infierno”. Hasta aquí llega Juan Preciado en busca de su padre, un tal Pedro Páramo al que no conoce. En una atmósfera desértica y asfixiante, donde convergen los límites de lo real y lo irreal, asistimos a todo un entramado de historias, voces narrativas y saltos cronológicos que marcaron un antes y un después en la narrativa de su tiempo.

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría; pues ella estaba por morirse y yo en plan de prometerlo todo.

El gesticulador: pieza para demagogos en tres actos, es una obra de teatro escrita por Rodolfo Usigli en 1938. Cancelada por las autoridades al poco tiempo de su estreno, cuenta la historia de César Rubio, un profesor universitario al que confunden con un héroe desaparecido de la Revolución Mexicana. Ante esta situación, el profesor opta por no deshacer el equívoco y se hace pasar por el general revolucionario. La máscara adoptada le permite lanzar una feroz crítica contra el régimen político del momento a la vez que sirve para desencadenar el conflicto de la obra.

CÉSAR: “De modo que usted enseña historia latinoamericana, profesor?
BOLTON: Es mi pasión; pero me interesa especialmente la historia de México. Un país increíble, lleno de maravillas y de monstruos”.

Parada obligada es Octavio Paz y El laberinto de la soledad, uno de los ensayos más conocidos del famoso premio Nobel. Este texto es un excelente punto de partida para todo el que desee acercarse a la cultura mexicana. Paz reflexiona sobre las raíces e identidad del pueblo mexicano, sobre su esencia, sobre las características definitorias de la “mexicanidad”. Y además lo hace empleando un estilo poético en su justa medida, que provoca una lectura amena y aleja este ensayo de la aspereza que a veces se otorga al género.

La soledad, el sentimiento y conocimiento de que uno está solo, excluido del mundo, no es una característica exclusivamente mexicana

Bajo el volcán es la novela más famosa del autor inglés Malcolm Lowry, quien pasó parte importante de su vida en México. Protagonizada por el ex cónsul británico en este país, alcohólico al igual que Lowry y trasunto suyo en la novela. La acción se desarrolla en Cuernavaca en 1938, a lo largo de un viaje que tiene lugar en el día de difuntos. Viaje que acabará convirtiéndose en proceso de autodestrucción y descenso a los infiernos personales del protagonista-autor.

… palabras que, a pesar de que acaso eran un juicio inapelable, no producían, sin embargo,emoción alguna, salvo una suerte de agonía descolorida, fría, blanca; agonía tan helada como aquel helado mezcal que bebiera en el Hotel Canadá la mañana en que Yvonne se marchó.

Llegamos al final del trayecto con Los detectives salvajes de Roberto Bolaño. Desde la aparición de este libro en 1998, México y el autor chileno han quedado definitivamente unidos en el imaginario literario de todos sus lectores. México D.F. es testigo de las experiencias de los jóvenes poetas “real visceralistas”, a los que siempre recordaremos montados en el Impala blanco, surcando el desierto de Sonora en su viaje en pos de la poeta Cesárea Tinajero. No por casualidad esta novela ya había hecho aparición en El Marcapáginas.

… Y después Lima hizo una aseveración misteriosa. Según él, los actuales real visceralistas caminaban hacia atrás.¿Cómo hacia atrás?, pregunté.
De espaldas, mirando un punto pero alejándose de él, en línea recta hacia lo desconocido.

En el vestíbulo de la biblioteca encontrarás estos libros y muchos más, además de cine y música, que podrás llevarte en préstamo si lo deseas.

Libros bajo el sol

Leire Frisuelos

Hoy os traemos tres interesantes opciones para leer este verano. En primer lugar, Últimas tardes  con Teresa de Juan Marsé, autor recientemente galardonado con el Premio Cervantes. Publicada en 1966, esta novela narra la historia de Teresa, una estudiante universitaria perteneciente a la burguesía catalana, y el Pijoaparte, un charnego que se gana la vida como ladrón de motos. Los pretendidos ideales de la juventud, la impostura y la nostalgia de suburbio marcarán la relación de estos dos personajes, convertidos hoy en mitos de la narrativa hispánica del siglo pasado.

Caminan lentamente sobre un lecho de confeti y serpentinas, una noche estrellada de septiembre, a lo largo de la desierta calle adornada con un lecho de guirnaldas, papeles de colores y farolillos rotos: última noche de Fiesta Mayor…

(Últimas tardes con Teresa, Juan Marsé. Barcelona, Ed. Lumen, 2000.)

El verano es un buen momento para acercarse a Los detectives salvajes de Roberto Bolaño. Esta novela es un viaje al mundo de un grupo de jóvenes poetas mexicanos, encabezados por Ulises Lima y Arturo Belano, pertenecientes al movimiento del Realismo Visceral. Construida con fragmentos de conversaciones y escenas encadenadas, Bolaño crea una voz propia para cada uno de los numerosos personajes que aparecen en la novela. No sin acierto ha sido calificada como la Rayuela del siglo XXI.

He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así.

 (Los detectives salvajes, Roberto Bolaño. Barcelona,  Ed. Anagrama, 1998.)

 

Terminamos con El misterio de la cripta embrujada, de Eduardo Mendoza, en la que un detective muy poco convencional investiga la desaparición de unas niñas del Colegio de las Madres Lazaristas de San Gervasio, en Barcelona. La trama policiaca, los personajes delirantes y las situaciones absurdas en que éstos se ven envueltos, unido al chispeante sentido del humor que caracteriza al autor, hacen de este libro una lectura desengrasante y muy divertida.

Habíamos salido a ganar; podíamos hacerlo. La, valga la inmodestia, táctica por mí concebida, el duro   entrenamiento a que había sometido a los muchachos, la ilusión que con amenazas les había inculcado eran otros tantos elementos a nuestro favor.

 (El misterio de la cripta embrujada, Eduardo Mendoza. Barcelona, Seix Barrall, 1990)

Esperamos vuestras recomendaciones literarias para este verano.