Villancicos del mundo

Los villancicos son uno de los iconos navideños que siempre vuelven por estas fechas en sus versiones tradicionales o renovadas. Son las canciones que hemos aprendido en nuestra infancia y están en nuestra memoria para siempre.

En la Nochebuena de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, las voces de algunos soldados cantando villancicos fueron capaces de parar la barbarie durante unas horas. En el frente de batalla, las trincheras de ambos bandos estaban tan cerca que cuando los alemanes comenzaron a cantar el Stille nacht, heilige nacht (Noche de paz, noche de amor), los franceses y británicos entendieron el mensaje y emocionados respondieron cantando otros villancicos. La tregua espontánea, conocida como la Tregua de Navidad, les devolvió el espíritu humano y después de enterrar a los muertos, se animaron a jugar al fútbol con improvisados balones, compartieron cigarrillos, comida y hasta intercambiaron risas y regalos. El villancico austriaco Noche de paz, con letra original en alemán, fue compuesto en 1818 por el organista Franz Xaver Gruber y, en 2011, fue declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.

El término villancico deriva del género de la polifonía profana española que se desarrolló en el siglo XV. Consistía en una breve canción estrófica con estribillo que cantaban los aldeanos o villanos en las fiestas populares. Al principio eran de temática diversa pero poco a poco se fueron introduciendo en las fiestas del año litúrgico y comenzaron a cantarse en las iglesias, pasando a identificarse con las fechas navideñas.

El compositor alemán de nacimiento e inglés de adopción Georg Friedrich Häendel (1685-1759), que siempre está presente en la Navidad con su oratorio El Mesías, es el autor de la música de uno de los villancicos clásicos más populares en los países de habla inglesa, el Joy to the world (Alegría para el mundo). El pegadizo Deck the hall (Adorna la entrada) es una melodía del siglo XVI originaria del País de Gales que también forma parte de la tradición musical británica.

Jingle bells o The one horse open sleigh es una canción del compositor estadounidense James Lord Pierpont, publicada en 1857. Aunque no menciona para nada la Navidad (el tema de la canción son las divertidas carreras de trineo en la nieve), se ha convertido en un gran éxito navideño. El Jingle Bells además fue la primera canción que se transmitió desde el espacio. El 16 de diciembre de 1965 los astronautas Tom Stafford y Walter M. Schirra bromearon durante la misión Gemini 6A de la NASA enviando este mensaje a la estación de control en la Tierra: \”Tenemos un objeto, parece un satélite yendo de norte a sur, probablemente en órbita polar… de frente veo un módulo de mando y ocho módulos más pequeños. El piloto del módulo de mando lleva un traje rojo.\” A continuación, sacaron una pequeña armónica y unos cascabeles que habían llevado escondidos e hicieron su versión del villancico.

White Christmas o Blanca Navidad fue interpretado por primera vez por Bing Crosby en un programa de radio de la cadena NBC el día de Navidad de 1941. En la actualidad, la canción en la versión de Crosby ostenta más de 100 millones de copias vendidas en el mundo, siendo el single más vendido de todos los tiempos. Fue compuesta por Irving Berlin y formaba parte de la banda sonora de la película Holiday Inn, que protagonizó Bing Crosby en 1947.

Mele kalikimaka es el título de un villancico hawaiano que significa feliz Navidad. Fue compuesto en 1949 por Robert Alexander Anderson y está lleno del encanto y ritmo de la isla. La grabación de Bing Crosby y The Andrews Sisters de1950 lo popularizó.

En Latinoamérica, los villancicos tienen distintas denominaciones vinculadas con las celebraciones populares que se organizan en el periodo navideño y están muy influenciados por el sincretismo católico-indígena. Desde México se extendió por América Central la tradición de la fiesta de Las posadas, que emulan el peregrinaje de María y José desde Nazaret hasta Belén, y posada es la forma por la que se conoce a las canciones de Navidad. En Colombia, Venezuela y Ecuador se celebra la Novena de Aguinaldos, una tradición de origen religioso en la que se cantan los aguinaldos o cantos navideños que ofrecen los niños a cambio de una pequeña cantidad de dinero o dulces. Merece la pena detenerse a escuchar la versión del aguinaldo El burrito sabanero y del villancico peruano Rueda por la montaña, a cargo del tenor Juan Diego Flórez, acompañado de instrumentos populares y orquesta.

La versión de Compay Segundo del Villancico guajiro, un tema caribeño de 1957 con letra y música de Mercedes Pedroso, es pura esencia cubana.

El villancico Carol of the bells (Villancico de las campanas) procede de Ucrania, de la canción Schedryk compuesta en 1914 por Mykola Leontovych. Se solía cantar después del Año Nuevo, justo antes de la Navidad ortodoxa, que empieza el 7 de enero, para desear una buena cosecha, buena salud y prosperidad para el año próximo. Más tarde la letra se adaptó al inglés dentro de un contexto más navideño que el original. La obra estaba escrita para cantarse a capella por un coro mixto de cuatro voces, y su trepidante ostinato resulta espectacular cuando lo interpretan coros grandes. La canción aparece en la película navideña Solo en casa, con arreglos de John Williams.

Tu Scendi dalle stelle (Tu desciendes de las estrellas) es uno de los villancicos tradicionales italianos más populares y antiguos. Fue compuesto en 1754 por Alfonso María de Ligorio, fundador de los redentoristas, y describe la llegada del niño Jesús a la tierra.

En Francia, el villancico Minuit, chretienes (Oh, santa noche) es un clásico de las Navidades compuesto en 1847 por Adolphe Adam para soprano y piano, con letra de Placide Cappeau.

En las iglesias protestantes de Alemania se suele cantar al final de los oficios de Nochebuena el O du fröhliche. Este villancico alemán se puede traducir como Oh, alegre y fue compuesto por Johann Daniel Falk (1768-1826) para los huérfanos del orfanato que fundó en Weimar tras perder a cuatro de sus siete hijos por la fiebre tifoidea.

El simbólico árbol de Navidad está presente en conocidos villancicos. La canción alemana Oh tannenbaum (Oh, abeto) es una melodía muy sencilla que se ha traducido a muchos idiomas, y el villancico ruso más famoso, Un abeto pequeño ha nacido en el bosque, se canta para celebrar la llegada del Año Nuevo y fue escrito entre 1903 y 1905.

En África también encontramos manifestaciones musicales relacionadas con la Navidad llenas de ritmo y espontaneidad. Betelehemu es una canción compuesta por el músico y activista social nigeriano Babatunde Olatunji (1927-2003) que se popularizó en las iglesias afroamericanas a mediados del siglo XX. El título significa Belén y es un homenaje a la ciudad natal de Jesús. Babatunde Olatunji  tenía muchos vínculos con músicos de jazz y una fuerte relación con John Coltrane , que le ayudó a fundar el Centro Olatunji para la Cultura Africana en el Harlem.

Entre los villancicos que más se cantan en España destacamos Los peces en el río, procedente de Extremadura, o el divertido Fum fum fum (fum es humo en catalán), una canción original de Cataluña de los siglos XVI o XVII. Los campanilleros, el villancico tradicional andaluz que nos ha dejado inolvidables versiones de estilo flamenco, narra la tradición popular del sur de España de los coros de campanillas y guitarras que recorrían las casas para pedir el aguinaldo a primera hora de la mañana. El pequeño tamborilero es actualmente uno de los villancicos más populares e interpretados de occidente, siendo sus letras más conocidas las escritas en inglés y en castellano. La película Sonrisas y lágrimas (1955) le dio gran popularidad en su versión inglesa. Sin embargo, la melodía procede de una canción tradicional checa.

Los excesos consumistas y la hipocresía de la Navidad impulsaron a Dmitri  Shostakóvich (1906-75) a criticarla a través de variados juegos musicales en algunas de sus obras. En su Preludio nº 15 en Re bemol Mayor opus 87 deconstruye el famoso villancico inglés We wish you a merry Christmas,  y en el Rey Lear satiriza al Jingle Bell.

Frente a la crítica mordaz de este compositor, nos vamos a quedar con la maravillosa y mágica música que ha generado la Navidad y el sentimiento fraternal que la impregna. Os deseamos a todos que paséis unas estupendas fiestas y os dejamos con esta lista con todos los villancicos comentados en la entrada.

Imagen: David Beale