The Paris Review. Entrevistas (1953-2012)

La prestigiosa revista literaria The Paris Review (fundada en París en 1953, pero con sede en Nueva York desde 1973) se granjeó su fama, entre otras cosas, por las entrevistas a grandes nombres de la literatura universal que realizó desde su aparición: Borges, Faulkner, Pound, Cortázar, Kundera, Murakami, Raymond Carver, Pasternak, Céline, Simenon y un largo y apabullante etcétera. El año pasado, la editorial El Acantilado publicó una selección con cien de estas entrevistas realizadas entre 1953 y 2012, en dos preciosos volúmenes que corrimos a adquirir en la Biblioteca Central para que os las podáis llevar en préstamo y disfrutar de su lectura.

En esta serie titulada Writers at work, cada entrevista va precedida de un perfil del autor en el que, además de hacer un panorama general sobre su escritura para situar al lector, se cuentan algunos detalles y anécdotas personales que confieren un estilo fresco y espontáneo. La lectura de estas entrevistas deja claro que los periodistas que las realizaron no pasaban por allí, sino que eran agudos lectores de la obra de sus entrevistados; sus preguntas son relevantes y concienzudas y abren temas de conversación enriquecedores.

Son entrevistas hechas sin prisa en varias sesiones, con tiempo para profundizar en la obra literaria de cada autor y realizadas por expertos que revisaban su trabajo con los propios autores. Un periodismo cultural de primera categoría que podríamos encuadrar en la línea de lo que ahora se denomina slow journalism, y que no es otra cosa que pararse a contar las cosas, hacerse preguntas, buscar las raíces de la información, relacionarla con otros aspectos. Un lujo escaso en nuestros días (salvo contadísimas excepciones como, en opinión de quien escribe, la que representa en el periodismo cultural en España JotDown.)

Moviéndonos al entorno hispánico, estas conversaciones nos recuerdan a las entrevistas que llevó a cabo Joaquín Soler Leal en el programa de rtve A fondo, por el que pasaron grandes maestros de las letras universales, algunos de los cuales también son entrevistados por The Paris Review.

Además de por las entrevistas, la revista se caracterizó por publicar la obra de grandes escritores.

«Como los buenos clásicos, estas largas conversaciones no suenan caducas ni están estancadas en el tiempo. Se plantearon como un proceso colaborativo. En ellas no se busca el enfrentamiento. Más que un cara a cara es un codo con codo. Se trata de facilitar que el escritor se muestre y explique quién es y cómo hace lo que hace».

Andrea Aguilar, El País -Babelia

La revista sigue publicándose actualmente y sigue realizando entrevistas a autores importantes. Algunos números antiguos se pueden leer completos aquí con las claves de Campus UNED, gracias a la suscripción que realizamos en la biblioteca.

Aquí puedes consultar el sumario de la edición de El Acantilado y aquí leer la entrevista a Faulkner de 1956.

Libros bajo el sol: literatura española contemporánea

La literatura española tiene una salud de hierro. Generación tras generación, la calidad de los textos se mantiene y sus historias continúan atrapando al lector. Los amantes de la literatura esperan impacientes las nuevas publicaciones de sus autores preferidos. En las últimas décadas, nuevos novelistas se han ido incorporando al panorama literario de nuestro país. Muchos de ellos nacieron al final de los años 60 o principios de los 70 del siglo pasado, pero también encontramos autores jóvenes, pertenecientes a la denominada Generación X, que han sorprendido con sus novelas y se han ganado un hueco entre los lectores. En la biblioteca hemos seleccionado alguno de estos autores y sus obras como propuestas de lectura para este verano.

Kiko Herrero (Madrid, 1962). Trabajó como programador de conciertos en la sala madrileña Rock Ola. En 1985 abandona Madrid y se va a vivir a Paris, donde dirige la galería de arte Éof. Herrero cuenta que empezó a escribir libros por casualidad. En 2014, el editor Paul Otchakovsky-Laurens le propuso un contrato editorial después de leer algunas historias sobre su juventud en el Madrid posfranquista. Así nace su primera novela, Sauve qui peut Madrid, que se tradujo en España como Arde Madrid (Sexto Piso, 2015). Es la crónica de una generación anhelante de libertad, que había vivido los últimos estertores del franquismo y el comienzo de la democracia. Un periodo que transcurre entre colegios opresivos, serenos y señoras en bata, manifestaciones, conciertos, drogas y fiestas punkis. Arde Madrid es una novela llena de humor negro, pero también de candidez. Su segunda novela, Clínico (Editorial Dosmanos, 2020), se basa en una experiencia que vivió hace unos años cuando un error de un diagnóstico médico le puso a las puertas de la muerte. Durante esos días comenzó a recordar acontecimientos de su pasado.

Juan Mayorga (Madrid, 1965). Dramaturgo y guionista. Su obra ha traspasado nuestras fronteras y es representada en los principales teatros europeos. Ha colaborado con compañías como Animalario y ha trabajado para el Centro Dramático Nacional y la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Actualmente dirige la Cátedra de Artes Escénicas de la Universidad Carlos III de Madrid. Entre los premios que ha recibido se encuentran el Premio Nacional de Teatro en 2007 y el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2013. En 2018 fue elegido miembro de la Real Academia Española con el sillón ”M”. Mayorga considera el teatro como el arte de la reunión y la imaginación. Sus obras pretenden ser una reflexión sobre “cómo utilizamos las palabras y cómo las palabras nos utilizan a nosotros”. Tiene más de treinta obras de teatro publicadas. La primera obra que escribió fue Siete hombres buenos, a la que siguieron otras como Más ceniza (1993), El traductor de Blumemberg (1993), Cartas de amor a Stalin (1997), El gordo y el flaco (2001), Animales nocturnos (2003), Hamelin (2005), Fedra (2007), La paz perpetua (2007), Reikiavik (2012), La intérprete (2018). Además, como dato curioso, contaros que leyó su tesis doctoral en la UNED.

Marta Sanz (Madrid, 1967). Escritora, editora y crítica literaria, ha colaborado con medios como Babelia de El País, la revista Mercurio y la página web La tormenta en un vaso. Ha escrito novela, poesía y ensayos. Con su novela Susana y los viejos (Editorial Destino, 2006) quedó finalista en el premio Nadal del 2006. En Lección de anatomía (Editorial Anagrama, 2014), utiliza su vida como material literario y con su novela negra Black, black, black (Editorial Anagrama, 2010), quedó semifinalista del premio Herralde 2009, en esta obra aparece por primera vez el detective homosexual Arturo Zarco, protagonista también de Un detective no se casa jamás (Editorial Anagrama, 2012) y Pequeñas mujeres rotas (Editorial Anagrama, 2020). Su novela, Daniela Astor y la caja negra (Editorial Anagrama, 2014), describe una época, la de la Transición española, a través de los ojos de una niña cuyo paso a la adolescencia coincide con esos años. Es el momento del fantaterror, la tercera vía y el destape. La búsqueda de una personalidad propia por parte de esta adolescente se mezcla con datos reales de la época, tomados de los periódicos y las noticias de televisión.

Isaac Rosa (Sevilla, 1974). Escritor y periodista. Es columnista del periódico eldiario.es y colabora con la Cadena Ser y la revista mensual La Marea. También trabajó en el diario Público y la revista satírica El jueves. Se dio a conocer con su novela de humor ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! (Editorial Seix Barral, 2007). Su novela El vano ayer (Editorial Seix Barral, 2004), obtiene el premio Rómulo Gallegos (2005). En ella, el autor, se aproxima al franquismo desde un punto de vista inédito. Cuenta la historia de un viejo profesor que se ve envuelto en un confuso incidente que le conduce a su expatriación. La reconstrucción de su historia nos va a permitir conocer la de un estudiante desaparecido. En El país del miedo (Editorial Seix Barral, 2008), retrata cómo se construyen y propagan los miedos. La mano invisible (Editorial Seix Barral,2011), describe el mercado laboral a través de unos personajes que trabajan sin descanso y sus vivencias en relación al mundo del trabajo. Su última novela, Feliz final (Editorial Seix Barral, 2018), reconstruye un gran amor empezando por el final. La novela narra los deseos, expectativas, errores, mentiras y también los momentos felices de una pareja

Sara Mesa (Madrid, 1976). Filóloga y periodista, comenzó escribiendo poesía, aunque es conocida por su obra narrativa que se compone de libros de cuentos y novelas. En 2019 publica Silencio administrativo: la pobreza en el laberinto (Editorial Anagrama, 2019), un ensayo sobre la pobreza, los desahucios y las trabas burocráticas que sufren las personas que luchan por salir de esta situación. Entre sus novelas destacamos: El trepanador de cerebros (Editorial Tropo Editores, 2010), Un incendio invisible (Editorial Anagrama, 2017), Cuatro por cuatro (Editorial Anagrama,2012), Cicatriz (Editorial Anagrama, 2015), Cara de pan (Editorial Anagrama, 2018) y Un amor (Editorial Anagrama, 2020), su última obra, que gira en torno a una comunidad y sus integrantes, donde asoman los conflictos y las obsesiones. La protagonista de esta novela se enfrenta a temas como los límites del lenguaje y de los sentimientos, la violencia, el poder, el amor y la soledad.

Irene Vallejo Moreu (Zaragoza, 1979). Estudió Filología clásica, especializándose en la investigación y divulgación de los autores clásicos. Compagina este trabajo con su actividad literaria. Ha publicado diversos libros, entre los que se encuentran: La luz sepultada (Paréntesis Editorial, 2011), novela de suspense; El silbido del arquero (Editorial Contraseña SC, 2018), donde plantea una historia de aventuras y amor, ambientada en tiempos legendarios, que recuerda los conflictos contemporáneos. En 2020 gana el Premio Nacional de Ensayo con su libro El infinito en un junco (Editorial Siruela,2021), donde ofrece un viaje por la historia del libro. Pasando de los libros de humo, de piedra, de arcilla, de juncos, de seda, de piel, de árboles, de plástico y de luz. También es un viaje por los hechos históricos que unen a los clásicos con el mundo contemporáneo. La aventura se inicia en la Grecia del siglo III a.C. y finaliza en Kentucky, en los años 30 del siglo pasado con las bibliotecarias a caballo. Un recorrido por la historia de las palabras, de los relatos y de la imaginación.

Juan Gómez Bárcena (Santander, 1984). Escritor y crítico literario. Es uno de los autores más relevantes de la actual narrativa en español. Ha publicado varias novelas entre las que se encuentran: Los que duermen (Salto de Página, 2012); El cielo de Lima (Salto de Página, 2014); Kanada (Sexto Piso, 2017); Ni siquiera los muertos (Sexto Piso, 2020). Su última obra, Ni siquiera los muertos, gira en torno a una persecución, la que comienza el soldado Juan de Toñanes tras un indio herético, el Padre. Esta búsqueda sin tregua les conducirá por distintas épocas y lugares en una huida hacia adelante que comienza en el México recién conquistado del siglo XVI y que concluye en la actualidad, en la América de Trump. Esta novela, además de relatar la crónica de dos hombres sin hogar, reivindica la justicia para los perdedores de la Historia.

Luna Miguel Santos (Alcalá de Henares, Madrid, 1990). Poeta, periodista, editora y escritora de narrativa, ensayo y literatura infantil. Ha sido redactora y editora de la revista PlayGround. Actualmente colabora con sus artículos y columnas de opinión en medios como El Cultural, eldiario.es o S Moda. Es autora de siete libros de poemas, una novela, El funeral de Lolita (Editorial Lumen,2018) y de los ensayos feministas El coloquio de las perras (Editorial Capitán Swing, 2019), donde reivindica a escritoras latinoamericanas y de Caliente (Editorial Lumen, 2021), un ensayo sobre la novela erótica y el poliamor. La tumba del marinero (Editorial La bella Varsovia, 2020), es uno de sus libros de poemas, en él nos habla de la supervivencia en la edad adulta. Está dividido en diez partes y en cada una de ellas profundiza en un tema, hablándonos del amor, la madurez, la familia, la enfermedad, las drogas, el sexo y la muerte.

Andrea Abreu (Icod de los Vinos, Santa Cruz de Tenerife, 1995). Periodista y escritora. Ha trabajado en numerosos oficios, ha sido becaria, camarera y dependienta de una marca de lencería. Como periodista ha colaborado con diferentes medios como el diario 20 Minutos o Tentaciones de El País. Antes de escribir su primera novela, había publicado el poemario Mujer sin párpados (Versátiles, 2017) y el fanzine Primavera que sangra (2017, reeditado en 2020 por Demipage) y algunos textos literarios en antologías. En 2017 se mudó a Madrid para estudiar un Máster. Su primera y hasta ahora única novela es Panza de burro (Editorial Barrett, 2020), que ha sido todo un éxito literario. Cuenta el verano de dos niñas, casi en la pubertad, que viven en un pueblo del interior de Santa Cruz de Tenerife. La narración transita por distintos temas que logran que, en algún momento, nos sintamos identificadas con las historias de las protagonistas. El descubrimiento de la sexualidad, la realidad de las clases sociales, la crueldad, la homofobia y el machismo, los problemas de alimentación relacionados con el cuerpo de la mujer, temas actuales que la autora narra desde la perspectiva de estas dos niñas.

Foto de Markos Mant en Unsplash

Paseos y viajes musicales

La música es una excelente compañera de viaje, que entretiene en los trayectos y nos acompaña en las vacaciones. Los viajes solemos asociarlos con canciones y melodías que nos permiten recordar los momentos vividos.
Schopenhauer afirmaba que la música era la imagen directa del mundo, un lenguaje universal y privilegiado a través del cual se expresan las distintas manifestaciones de la realidad.
El poder descriptivo de la música se impuso en el Romanticismo a través de la música programática. Es algo parecido a poner una banda sonora a una imagen, idea o sentimiento que el compositor suele expresar en el título de la obra, o haciendo referencia a un poema o a un texto literario. La música pretende trascender y significar algo más que sonidos. La sugerencia imaginativa que nos trasmite es capaz de hacernos viajar a mundos reales e imaginarios.
En el siglo XIX los movimientos nacionalistas llevaron a muchos compositores a inspirarse en sus países para desarrollar sus ideas musicales. Así surgieron muchas obras que nos trasladan a los paisajes y pueblos de estos músicos, basándose en su folklore.
Los viajes de Felix Mendelssohn  por Europa le sugirieron algunas de sus obras más importantes: la Sinfonía nº 3 (la Italiana), la Sinfonía nº 4 (la Escocesa) y la obertura Las Hébridas. La italiana es un canto al sur soleado y vibrante y sugiere la algarabía en las calles. La tercera sinfonía evoca una Escocia gris y sombría, con el sonido agudo de las gaitas, y Las Hébridas, es el resultado de sus impresiones al visitar la mágica gruta de Fingal en el archipiélago escocés.
En la música de Edward Elgar (1857-1934) no se reconocen elementos de la tradición musical inglesa. Sin embargo, la semejanza entre la típica línea melódica del músico, con amplios saltos y tendencia a la caída, y la entonación del habla británica, pueden ser la explicación de que su música suene a inglesa. Su marcha Pompa y Circunstancia y las Variaciones Enigma son algunos de sus mayores éxitos, que nos recuerdan al aroma de una humeante taza de té y nos trasladan a la abadía de Westminster o al Palacio de Buckingham. Vaughan Williams (1872-1958) eligió un lenguaje musical más cercano y comprensible. Su música tiene el poder tanto de evocar la atmósfera y los sonidos de las ciudades (Sinfonía Londres) como de hacer referencia a la campiña inglesa (Sinfonía pastoral).
El gran compositor finlandés Jean Sibelius (1865-1957) escribió siete sinfonías inspirándose en el paisaje de lagos helados, glaciares y bosques de Escandinavia. Su lenguaje musical está impregnado del entorno natural que tanto condiciona la vida y el carácter de los pueblos nórdicos. El conocido poema sinfónico Finlandia refleja su talento descriptivo y sentido patriótico, durante la lucha del pueblo finés por la independencia de Rusia.
La música de Edvart Grieg (1843-1907) nos acerca a las montañas y nos anima a hacer un crucero por los fiordos noruegos. La suite Peer Gynt es una de sus piezas más relevantes e interpretadas. Adaptó muchos temas y canciones del folklore de su país, contribuyendo a crear una identidad nacional.
Con la Sinfonía alpina de Richard Strauss (1864-1949) nos vamos de excursión a los Alpes bávaros, descubriendo prados floridos, cascadas y valles. El compositor emplea toda la variedad cromática de la orquesta para transmitir las impresiones que le invaden en su ascenso hacia las montañas que le vieron nacer y morir.
En el siglo XIX, Viena era la capital del Imperio austrohúngaro y la corte más esplendorosa del mundo, donde se celebraban espectaculares fiestas y bailes. El conocido vals El Danubio Azul, compuesto por Johann Strauss hijo (1825-1899), invita a un paseo musical por la capital austriaca.
Los compositores checos Bedrich Smetana (1824-1884) y Antonín Dvorak (1841-1904) seleccionaron melodías y ritmos de danzas populares bohemias para su música programática. El célebre poema sinfónico Moldava, de Smetana, describe el discurrir del río Moldava desde su nacimiento hasta desembocar en el Elba, y su paso por bosques y pastizales hasta llegar a Praga.
Basta un solo compás de la música del genial Mussorgsky (1839-1881) para imaginar un paisaje ruso. En sus originales armonías incorporó melodías de canciones populares rusas, consiguiendo un efectismo y lirismo avasallador, que refleja el alma del pueblo ruso.
Continuamos nuestro viaje por el continente americano, visitando el impresionante Parque Nacional Gran Cañón, en el norte de Arizona. La Suite del Gran Cañón de Ferde Grofé (1857-1934) es capaz de transformar en música la grandiosidad del paisaje que excavó el río Colorado.
De la mano de la Rhapsody in Blue, de George Gershwin (1898-1937), el compositor norteamericano que fusionó la música clásica con el jazz, nos adentramos en el ritmo trepidante de las calles repletas de viandantes, tráfico y sirenas de Nueva York. La Obertura cubana, otra muestra del lenguaje renovador de Gershwin, que compuso tras pasar dos semanas en la Habana y quedar cautivado por sus ritmos, nos empapa del sabor caribeño de Cuba.
Isaac Albéniz (1860-1909) utilizó ritmos de danzas españolas en la suite para piano Iberia, que evoca lugares tan dispares como el barrio madrileño de Lavapiés o la ciudad de Almería. En las Noches en los jardines de España, de Manuel de Falla (1876-1946), se describen lugares tan pintorescos como El Generalife de La Alhambra, con \»impresiones sinfónicas” para piano y orquesta, que traen a nuestra memoria el fluir del agua en las fuentes y el aroma de los siempre verdes arrayanes.
Aunque este viaje músical no tiene límites, con la Copenhague Steam Railway Galop del compositor danés Hans Christian Lumbye (1810-1909), que recrea los sonidos de un tren de vapor, llegamos a nuestra estación de destino con una maleta cargada de música para viajar.
Cristina Fernández

Cristóbal Halffter (1930-2021): “La música vive su vida casi ajena a ti mismo”

El pasado domingo 23 de mayo falleció el compositor y director de orquesta español Cristóbal Halffter. El músico ha sido un referente en la composición española, representando la vanguardia musical con una importante proyección internacional. Sus testimonios sobre su obra y su pensamiento nos ayudan a entender su música, impregnada de un lenguaje personal originado a través de la experimentación musical, sin dejar de lado a la tradición. Fue miembro destacado de la Generación del 51, grupo de músicos entre los que también destacaron Luis de Pablo, Carmelo Bernaola o Antón García Abril, que revolucionaron el panorama musical español con nuevas técnicas musicales como el dodecafonismo y el serialismo.

Halffter dirigió importantes orquestas europeas y americanas como la Filarmónica de Berlín, la Sinfónica de Londres o la Nacional de España entre otras. Su prestigio le llevó a recibir en 1981 la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes. Fue Premio Nacional de Música en 1989 y era miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes, de la Academia de las Artes de Berlín y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Nació en Madrid en 1930 dentro de una familia de músicos. Sus tíos, Ernesto y Rodolfo Halffter, destacaron en dirección y composición musical. En la actualidad su hijo Pedro Halffter Caro, director de orquesta y compositor, ocupa el cargo de director artístico del Teatro de la Maestranza de Sevilla.
El origen alemán de su padre permitió que la familia se refugiara en Alemania durante la Guerra Civil Española. El músico recordaba cómo siendo un niño, se le obligó, desde la escuela donde estudiaba en Baviera, a participar activamente en la Noche de los cristales rotos en 1938. Todas estas vivencias le hicieron tomar conciencia contra el nazismo, el fascismo y la dictadura.

Mi obligación, mi compromiso social es, en este caso, ser fiel a mí mismo y tratar de dejar las cosas escritas tal como las siento y veo. Sería un fraude no dejar tu trabajo hecho lo mejor posible. De acuerdo con mi profundo parecer, la ética tiene que ir unida a la estética y la ética es al fin y al cabo un concepto espiritual.

De regreso a Madrid, Halffter cursó composición en el Real Conservatorio de Madrid. En 1951 acabo sus estudios justo el año que da nombre a la generación que ha pasado a la historia de la música española contemporánea. La búsqueda de una nueva música española alejada del folklorismo, de los nacionalismos y del neoclasicismo imperante, llevó a la nueva generación de inquietos e incomprendidos músicos a la escuela de música de Wolfgang Steinecke en Darmstadt, donde compartieron estudios e ideas con otros creadores como Stockhausen, Luciano Berio, Ligeti o Boulez.
Su extensa obra, más de un centenar de composiciones, consta de música coral, de cámara,  electrónica y grandes obras sinfónicas. En su amplio catálogo de obras sobresalen títulos como MicroformasLíneas y puntosAnillosRéquiem por la libertad imaginadaElegía para la muerte de tres poetas españoles, dedicada a Antonio Machado, Miguel Hernández y García Lorca, Concierto para violonchelo nº 2 (escrito para su amigo Mstislav Rostropovich) así como las óperas Don QuijoteLázaro y Schachnovelle (La novela del ajedrez).
A la ópera llegó en la madurez, no encontraba un espacio donde poder estrenar ni quien le escribiera lo que quería. Su ópera sobre la figura de Don Quijote la planeó después de proponérsela a varios escritores entre ellos Antonio Buero Vallejo. En 1995 los responsables del Teatro Real de Madrid le propusieron escribir una ópera sobre El Quijote. Con la colaboración de Andrés Amorós se valió del mito quijotesco para expresar sus ideas. Nunca una obra le había llevado tanto tiempo, pero el proyecto exigía ser muy riguroso por la responsabilidad de inspirarse en la figura mítica de El Quijote, tan significativa en la tradición cultural española.
El compositor confesaba su preferencia por el mundo sinfónico, probablemente por su condición de director de orquesta y por la atracción hacia las grandes masas instrumentales y vocales, de mayor riqueza tímbrica y dinámica. En 1968 Naciones Unidas le encargó una obra, la Cantata Yes, Speak out, para conmemorar el vigésimo aniversario de la Declaración de Derechos Humanos. Su preocupación por la degradación de los mismos la plasmó en su tercera ópera La novela del ajedrez, su última gran obra estrenada en 2013 y basada en la novela del mismo título del escritor austriaco Stefan Zweig.
Era un hombre de una gran preocupación social e intelectual con una gran profundidad de pensamiento, comprometido con su profesión y su obra: “Necesito sentir que lo que hago tenga una ética de comportamiento propio, una ética social”, “Mi obligación, mi compromiso social es, en este caso, ser fiel a mí mismo y tratar de dejar las cosas escritas tal como las siento y veo. Sería un fraude no dejar tu trabajo hecho lo mejor posible. De acuerdo con mi profundo parecer, la ética tiene que ir unida a la estética y la ética es al fin y al cabo un concepto espiritual”.
Sobre la creación musical pensaba que “La música vive su vida casi ajena a ti mismo, tú pones en marcha una sonoridad que se desarrolla en el tiempo, pero llega un momento en el que dejas de controlarla y comienza a evolucionar por sí misma y entonces tú debes limitarte a seguirla sin entrometerte o interrumpir ese proceso que se rige por sí mismo”.

Cristina Fernández